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Este disco fue el inicio de una trílogía de discos imprescindibles: "Bringing It All Back Home", "Highway 61 Revisited" y su gran obra maestra "Blonde On Blonde".
Una primera carga de predominio eléctrico se encuentra en sus temas iniciales con materias que van desde una críptica imaginería surrealista a retazos humorísticos, irónicos y amorosos. Se exponen sus textos en piezas clásicas de melodías repetitivas como "Subterranean Homesick Blues", "She Belongs To Me", "Maggie's Farm", "Love Minus Zero" (la canción más bella del álbum) o "Bob Dylan's 115th Dream" (la más surrealista).
La cara B es totalmente acústica y en ella se encuentran cuatro grandes canciones (probablemente de las mejores de un disco acusado de eléctrico), entre las que destacan la sensacional "It's Alright, Ma (I'm Only Bleeding)", repleta de comentarios sociales y políticos, "Mr. Tambourine Man", posteriormente un éxito para los Byrds, y la sensacional "It's All Over Now, Baby Blue", otro de sus temas más populares y versionados.
Entre los músicos de sesión que utilizó Dylan se encontraba tocando el bajo John Sebastian, futuro líder de Lovin' Spoonful.
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