En Liverpool y a comienzos de los años 60 surgieron The Nomads, un conjunto formado por el cantante Stu James, el guitarrista Adrian Wilkinson, el bajista Keith Karlson, el batería John Konrad y el pianista Terry O’Toole.
Poco después de iniciar su andadura musical los Nomads se rebautizarían como The Mojos, un fenomenal conjunto de beat y R&B.
Actuaron en diferentes clubes de la zona y después de ganar un concurso consiguieron, representados por Bill Colins, fimar un contrato discográfico con el sello Decca y debutar en vinilo con el single “Forever/They Say”, disco con dos dinámicas canciones que no cosecharon el éxito que merecían en ventas.
Al año siguiente sí lo hicieron con “Everythin’s Alright” (número 9 en el Reino Unido), tema que fue versionado con posterioridad por David Bowie. En su cara b aparecía “Give your lovin’ to me”.
En las grabaciones de estas canciones aparecía ya un nuevo guitarrista, Nicky Grouch, quien reemplazó en las seis cuerdas a Wilkinson.
El triunfo comercial de “Everythin’s alright” se vio reflejado también en sus actuaciones en directo, ya que los Mojos contaban con buen número de fieles fans que acudían a sus actuaciones en el club Blue Angel.
1964 fue el mejor año de su carrera. Publicaron un EP homónimo y aparecieron editados algunos de sus mejores temas, como “Why not tonight” (número 25) o “Seven Daffodils” (número 30), por no hablar de las espléndidas caras b “Don’t Do It Any More” o “Nothin’ At All”.
Lamentablemente este éxito no se prorrogó en los siguientes años, que conocieron también diferentes cambios en la formación, con entradas del bajista Lewis Collins y el batería Aynsley Dunbar.
En 1965 el grupo, llamado ahora Stu James & The Mojos, publicaron “Comin’ on to cry” sin demasiada repercusión. Un año después decidieron separarse.
En los años 80 se recopilaron sus singles en el imprescindible LP “Working”.