
En el recorrido sonoro por los discos de esta banda liderada por el frontman Scott Weiland se aprecia tanto la deuda hacia los sonidos grunge de Pearl Jam o Alice in Chains como su ascendencia hard rock de Led Zeppelin, a quienes versionaron con “Dancing Days”, o su tendencia hacia la música más psicodélica de los Beatles, a quienes rindieron pleitesía grabando “Revolution”.
Quizá pudiesen resultar derivativos, que lo eran, pero escribían piezas llenas de fuerza al mismo tiempo que no eran desmañados en la creación melódica, sino más bien todo lo contrario, hechos que ya significan una escritura no original pero sí lo suficientemente respetable.
El grupo californiano, derivado de otro denominado Mighty Joe Young (no sabemos si puesto en honor del bluesman del mismo nombre), se creó en el año 1992. Estaba formado por el citado cantado Scott Weiland (nacido el 28 de octubre de 1967 en Santa Cruz, California), los hermanos Dean DeLeo, guitarrista, y Robert DeLeo, bajista, y el batería Eric Kretz. Scott y Robert se habían conocido cuando ambos asistían a un concierto de Black Flag.
Su primer LP, aparecido en el sello Atlantic, sería “Core” (1992), un disco producido por Brendan O’Brien que les trajo comparaciones con incisivas bandas grunge como Pearl Jam o Alice in Chains y que les valió para conquistar desde los comienzos de su carrera las listas de ventas, alcanzando el puesto número 3 en el Billboard.
Entre sus mejores temas destacan la vibrante “Sex Type Thing”, “Plush” o la balada acústica “Creep”. |  |
“Purple” (1994), un destacado álbum que llegaría el número 1 en los Estados Unidos, prorrogaba acerados y melódicos sonidos previos, apuntando también algunos rasgos psicodélicos, y confirmaba su estatus dentro del mainstream gracias a canciones como “Vasoline” o “Intersate Love Song”.
Después de este trabajo Weiland sufrió problemas graves con las drogas ya que se encontraba muy enganchado a la heroína. Entre ellos una detención en Pasadena que le llevó a cumplir un programa para rehabilitarse de sus adicciones, las cuales seguirían castigando profesionalmente al cantante y por extensión a todo el grupo.
 |
Su vuelta al mundo de la música sería con “Tiny Music…Songs From The Vatican Gift Shop” (1996), un disco (número 4 en el Billboard) en el cual su querencia por la psicodelia se hacía más evidente y las disposiciones sónicas presenta mayor singularidad y personalidad propia, lo que pudo perjudicarlo ante los ojos de los fans más inmovilistas del grunge.
Las aristas hardrockeras se hacían menos tangibles y su aspecto más melódico en su faceta beatleiana aparecía de manera más preponderante sin perder vigor en instrumentación.
Es uno de sus mejores discos con cortes como la excelente “Trippin’ on a hole in a paper”, “Big Bang Baby”, tema muy similar a lo ofertado por los Redd Kross, grupo admirado por Scott Weiland, o “Lady Picture Show”, en donde se aprecia su afinidad por los Beatles. |
Después de “Tiny Music…Songs From The Vatican Gift Shop” Scott Weiland debutaría como solista con “12 Bar Blues” (1998), un LP producido por Daniel Lanois.
Al año siguiente los Stone Temple Pilots retornarían a grabar como grupo para editar “No. 4” (1999), disco que recuperaba sonidos hard rock con piezas como la agresiva “Down” sin perder el aspecto más pop de su escritura, ejemplificado en “Sour Girl”, tema con unas estupendas armonías vocales en su pegadizo estribillo.
Con el comienzo del siglo Weiland se limpió de sus adicciones y el grupo presentó “Shangri-La Dee Da” (2001), disco, como todos los de su carrera, producido por Brendan O’Brien, que incluía, mixturando hard rock y pop, canciones como “Days of the week”, “Hello It’s late”, “Too cool queenie” o “Hollywood Bitch”.
Tras este álbum el grupo decidiría romper y despedirse con un disco recopilatorio titulado “Thank You” (2003).
Scott Weiland posteriormente formaría para del grupo Velvet Revoler, creado por varios ex miembros de Guns N’ Roses.
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
|