Los Beach Boys después de la publicación del desconcertante "Smiley Smile" como resultado final del ambicioso proyecto "Smile", volvieron bajo el liderazgo de Brian Wilson al estudio de grabación para registrar "Wild Honey", un álbum que huyendo de las elevadas pretensiones de su antecesor establece una admirable conexión entre deliciosas gemas de impecable lucidez melódica ("Aren't you glad", "Darlin', "I'd love just once to see you"), temas de tonalidad más áspera y agresiva, representados bajo inquietantes atmósferas ("Here comes the night", "Let the wind blow") y piezas de rock'n'roll con ciertos aromas surf que por momentos recuerdan los primeros pasos del grupo ("A thing or two" o "How she boogalooed it").
La producción es más bien austera y sin demasiados aspavientos, lo cual permite comprobar el encomiable trabajo de los músicos y la inclusión de enriquecedores instrumentos como el theremin en manos de Brian en la propia "Wild honey" o los discretos y precisos arreglos de viento hallados en "Aren't you glad" y "Darlin'", un estupendo tema donde se percibe un trabajo de estudio más elaborado.
Cabe destacar, como siempre, su magisterio en el apartado vocal, celestial característica apreciable en todo el disco y sobre todo en "Mama says", un fragmento interpretado a capella y perteneciente a otra canción del grupo titulada "Vegetables".
Incluso rinden su particular homenaje al cantante de soul Stevie Wonder en una magnífica revisión de "I was made to love her", tema que presenta una gran interpretación de Carl Wilson.