Quizás nos encontremos en el apartado musical ante el disco más relajante y de tonalidad más suave y apacible de la carrera de los Beach Boys. Un Brian Wilson bastante recuperado de pasados excesos, vuelve a retomar el control creativo de la banda e implanta, en ocasiones ayudado por sus compañeros, algunas gloriosas gemas plenas de armonía y melodía, que surgen de uno de los más grandes genios que ha parido el pop.
Prueba de ello son deliciosos caramelos como "Wake the world" (con una maravillosa tuba adornando el estribillo), "Be here in the morning", "When a man needs a woman" (escrita pensando en el hijo que en ese momento esperaba su esposa Marilyn), instrumentales como "Diamond Head" (un trabajo pasado en la producción) y especialmente la prodigiosa "Passing by". "Anna Lee, the healer" (con letra de Mike Love dedicada a una curandera que conoció en su estancia en la India practicando meditación trascendental junto a gente como los Beatles, Mia Farrow o Donovan) y la irresistible bossanova "Busy doin' nothing" son otros ejemplos de las abundantes dotes de Brian Wilson para la imaginación sonora.
Por supuesto, las canciones de "Friends" están maravillosamente engalanadas con estupendos y trabajados arreglos vocales marca de la casa. Además, este disco sirve para comprobar el talento en la faceta compositiva del batería Dennis Wilson, que nos concede el privilegio de escuchar sus dos primeras y fabulosas composiciones para el grupo, "Little bird"y "Be still".