Tras el abandono por miedo a coger aviones de su principal compositor, Gene Clark, los cuatro Byrds restantes no se vinieron abajo y grabaron uno de sus mejores trabajos en 1967, un año mítico para el rock.
Lo más destacable aquí (además de su gran calidad global) es el aporte y destape compositivo de Chris Hillman, autor de joyas como "So You Want To Be a Rock 'n' Roll Star" (junto a McGuinn y con sonido real de gente gritando en un concierto que los Byrds dieron en Inglaterra a mediados de década) o píldoras jangle pop como "Have You Seen Her Face?", "Thoughs And Words" o "The Girl With No Name", esta última canción dedicada a Girl Freiberg.
Por lo demás, el influyente sonido de la guitarra eléctrica de doce cuerdas de McGuinn junto a las habilidades melódicas y armónicas de Crosby en "Renaissance Fair" o "Why" ( ambas con McGuinn) o "Everybody's Been Burned" hacen de este trabajo uno de los momentos cumbres de la mezcla entre pop psicodélico y folk-rock con dosis de country pop ("Time Between" o la citada "The Girl With No Name") en el que el único bajón se encuentra en el artificio lisérgico "Mind Gardens". Produce Gary Usher, colaborador también de los Beach Boys.