Los fantásticos Cheap Trick, influenciados por bandas power-pop como Badfinger, Big Star o Raspberries, nervudos grupos 60's como The Move, The Yardbirds o The Who, el magisterio esencial de los Beatles o gigantes del rock como Led Zeppelin o T. Rex, amalgaman desde una apostura cínica el esmero en la melodía pop con la espontánea contundencia del rock'n'roll clásico en una imaginativa comunión sonora.
El segundo LP del cuarteto liderado por Rick Nielsen y Robin Zander representa un vibrante ejemplo del proceder musical de la banda americana, imprescindible para el melómano que disfrute con sorprendentes estructuras guitarreras y piezas ricas en expresión melódica y matices.
El álbum se compone de diez imprescindibles piezas de excitante interactuación instrumental producida por Tom Werman.
Destacan gemas como la atmosférica "Big Eyes", la vodevilesca "I want you to want me", "Oh Caroline", un cruce entre los Beatles y la ELO, "Southern Girls", tema pop de contagioso estribillo, al igual que las adhesivas "Come on, come on" o "So good to see you", una canción con un espléndido Zander demostrando porque se le conoce como el hombre de las mil voces.
También en esta obra magistral hay momentos para los rasgos psicodélicos con una especie de mezcla entre los Who y Led Zeppelin en "Downed", la ascendencia del glam en "Hello, There" y el pretérito rock'n'roll con un electrizante riff de Nielsen en "You're all talk" y "Clock Strikes Ten", canción deudora de la energía del gran Little Richard y el estilo más rockero de Paul McCartney.