Con ingredientes de sobra para jugar un papel destacado en la recta final de los agitados años 60, la formación californiana The Doors grabó este esencial álbum debut de pop-rock psicodélico con trazos poéticos y elementos sonores deudores del jazz y el blues.
En su primer trabajo se encuentran algunos clásicos ineludibles para entender la importancia de esta banda en la historia del rock, como el primer sencillo "Break on through (to the other side)", el número 1 "Light my fire" (con un gran teclado de Manzarek) y la apocalíptica "The End", circundadas por el sentir blues de la versión de Willie Dixon "Back door man", una estupenda recreación del "Alabama song (Whiskey bar)" del alemán Bertolt Brecht y Kurt Weill, y otras temas de cosecha propia como "Soul Kitchen", "The crystal ship", "Twentieth Century Fox", "I looked at you", el halo de misterio que rodea a la psicodélica "End of the night" y el enérgico estribillo de "Take it as it comes", piezas que ponen de manifiesto la destreza, compenetración, imaginación y gran técnica de unos músicos excepcionales.