La segunda entrega en formato LP de los Doors guarda una tremenda similitud con su predecesor, ya que en "Strange Days", disco de portada circense, hallamos temas de trazos parecido a los que integran el debut homónimo de los californianos, con una sugerente mixtura de pop, rock y psicodelia.
Las imaginación de Ray Manzarek en los teclados, la seductora guitarra de cimiento bluesy de Robbie Krieger, el convincente trabajo en la sección rítmica del batería John Densmore y la grave y poderosa capacidad vocal de Jim Morrison se alían para ofrecer sublimes instantes de cautivadora belleza sónica y fascinantes atmósferas, con melodías envolventes y originales y foscas líricas de incisión cuasi extática.
El pop de maquillaje lisérgico se ejemplifica en la textura de los sencillos "Love me two times", la memorable "People are strange" o la propia "Strange Days", sin olvidar la apenada balada "You're lost little girl", "Unhappy girl", "Moonlight drive" (con una aullante wah-wah de Krieger), "My eyes have seen you", pieza de sencilla lírica con pegadiza melodía, o "I can't see your face in my mind", elegante balada en la cual se escucha una marimba en manos del gran Manzarek.
El disco llega a su fin con "When the music's over", un extenso e hipnótico tema que recuerda a una de las más emblemáticas canciones del grupo, "The End".