Este álbum plantea una psicodélica y divertida fiesta de cumpleaños ofrecida por Jeff Lynne y su grupo Idle Race, quienes en su disco debut crearon pegadizas y bellas melodías con influencias de grupos como los Kinks, los Move o los Beatles.
Ferias con carruseles y fantasmas, tristes aniversarios solitarios, evocaciones de un futuro más venturoso, pasajes surreales y ambientes de music hall en plácidos y bellos temas de cuidada producción como "The Birthday", una delicia a lo Roy Wood; "I Like My Toys" o "Sitting In My Tree", dos estupendos cortes al estilo Kinks; "Wait Till The Morning Sunshine", con una facturación vocal e instrumental parecida a Tyrannosurus Rex; "Follow Me Follow", una de las mejores canciones del álbum dotada de un contagioso estribillo; "The Lady Who Said She Could Fly", sensacional pieza que adelanta su trabajo futuro con la ELO, o "End Of The Road", el tema más Beatle de un excelente álbum con permanente deuda del sonido de los Fab Four.