Seductora colaboración entre David Bowie (en faceta de producción y composición) e Iggy Pop, en la cual se aprecian los sofisticados tanteos sónicos que estaba realizando el primero en la ciudad de Berlín junto a su buen amigo Brian Eno ("The Idiot" fue asimismo grabado en la capital germana).
La ferocidad punk-rockera y el estilo vocal de Iggy en los Stooges se ve modificada en este disco por unos temas de texturas electrónicas con ecos de Kraftwerk, iterativos pero fascinantes ritmos tapizados por una calma, elegante y profunda voz de modalidad barítona.
La música (principalmente de Bowie) y las letras (a cargo de Iggy) exponen el estado de experimentación de ambos personajes, captando una insinuante, decadente y sombría atmósfera, desarrollada en sensacionales piezas como "Nightclubbing", "Funtime", "Baby", "Dum Dum Boys", "Sister midnight" o la famosa "China Girl", posteriormente revisitada en los años 80 por el propio Bowie en el Lp "Let's dance".