Gran disco debut del grupo liderado por Arthur Lee. En este primer trabajo el hecho más llamativo es la enorme influencia del sonido de los Byrds (McLean había trabajado para ellos como roadie), con unas texturas pop y folk-rock más agresivas pero claramente deudoras del proceder melódico e instrumental de la banda de McGuinn, Clark, Crosby, Hillman y Clarke.
Esa agresividad citada se comprueba en la lúcida versión de la canción "My little red book", apertura del álbum en el que Love rehace desde posturas garaje-rock el tema escrito por la famosa pareja Bacharah/David.
Posteriormente y al margen e la adaptación del mítico corte de "Hey Joe" (que contiene un fibroso bajo del estupendo Ken Forssi), el disco incluye una docena de inmejorables temas propios.
"Can't explain", "My flash on you" (con un riff calcado al "I'll feel a whole lot better" de los renombrados Byrds) o "You'll be following" son grandes piezas byrdsianas con ecos stonianos tamizados por el brillante y melancólico proceder compositivo y vocal de Lee.
"A message to a pretty" (la mejor canción del álbum) es una fantástica balada al estilo Gene Clark, la atmosférica "Mushroom clouds" o "Signed D.C.", tema antidroga presuntamente dedicado a Don Conka, muestran el lado más delicado y melódico del grupo.
El pop contagioso de "No matther what to do", el instrumental con trazos surf de "Emotions" o la notable aportación de Bryan McLean con "Softly to me", demuestran el gran nivel de este infravalorado LP que aunque no se encuentra a la altura de "Forever Changes" (pocos discos en la historia del pop-rock pueden equipararse a esa joya), para nada se trata de un disco prescindible, todo lo contrario, es un trabajo magistral con inflexiones pop, rock, garaje, R&B, psicodelia y folk-rock.