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En este, su tercer disco en solitario tras la marcha de Buffalo Springfield y los magníficos e infravalorados "Neil Young" (1969) y "Everybody Knows This Is Nowhere" (1969), el bueno de Neil vuelve a mostrarnos su lado más melódico, sencillo y romántico sin olvidar su faceta más rabiosa desde perspectivas que aúnan pop, rock, folk y country.
11 temas de perfecta construcción para un disco sin altibajos con momentos melancólicos, otros más optimistas y algún recodo reivindicativo.
En la vibrante "Southern Man" ataca con virulencia el racismo y la esclavitud sureña, hecho que provocó la reacción de Lynyrd Skynyrd con su popular canción "Sweet Home Alabama". Junto al agrio retrato sureño escribe bellísimas canciones de desnuda emoción como "Tell me why", "After the gold rush", "Only love can break your heart", "Don't let it bring you down", "Birds" o "I believe in you", joyas de cortísima duración y compleja simplicidad como "Cripple Creek Ferry" y especialmente "Till the morning comes". |  |
También tiene tiempo para revisitar una cruda y triste versión de Don Gibson, "Oh, Lonesome Me", y agitar el ritmo con "When you dance you can really love", dos piezas que forman parte de una obra imprescindible para los amantes de la música hecha desde el corazón y el sentimiento.
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