Delicioso disco debut de los Raspberries, grupo producido por Jimmy Ienner que asentó las bases del power-pop en los años 70, al entrelazar desde un alto nivel compositivo propio, las melodías del Merseybeat de comienzos de los años 60 con la fuerza de bandas británicas como The Who o Small Faces y ejercicios vocales al estilo Beach Boys.
Esta característica es percibida en su segundo sencillo, la magnífica canción "Go all the way", que les llevó al número 5 en el Billboard americano. El tema, con ascendencia Beatles y Small Faces, fue la continuación en 45 rpm de "Don't want to say goodbye", una hermosa balada al estilo McCartney que habían publicado como primer single.
Otros tempos tranquilos, acariciados por sonidos de piano y bellamente melódicos, son "Waiting" y las soberbias "I saw the ligth" y "I can remember", dos de las mejores canciones de su corta pero imprescindible carrera.
La inspiración de los Beatles, en especial de las melodías de Paul McCartney y de las guitarras de George Harrison, se aprecia claramente en la estupenda pieza pop "Come around and see me" y en la cabaretera "With you in my life".
Cuando rockean tampoco pueden abstraerse de los Fab Four, "Get it moving" tiene sónicos ecos de "Revolution" (formato single) y "Rock & Roll Mama" podría formar parte perfectamente del Lp "Let it be".