El más conocido y comercial trabajo de la banda británica Supertramp, en el cual se volcaban más en la faceta pop de su escritura que en las incursiones de mayor esencia progresiva, sin descuidar la mixtura entre rock sinfónico y pop, logran presentar una serie de canciones de meritoria arquitectura compositiva, agradecidas, en su mayoría, por la emblemática y plañidera voz de Roger Hodgson.
Clásicos inmortales de la banda con gradación cínica y melancólica, dominados por la sonoridad de los teclados de Davies y Hodgson, como sus dos obras maestras "The Logical song" y "Breakfast in America" o "Goodbye stranger" y "Take the long way home", otros de los títulos más conocidos del álbum, junto a otras piezas de menor entidad pero agradable escucha como "Just another nervous wreck", "Lord it is mine" o "Child of vision" resaltan, como es usual en su música, por su notable expresividad emocional y perfecta estructura melódica, destilada por la sinergia vocal, lírica e instrumental de la banda británica.