Prodigioso en su melancólica sensibilidad y hermoso en su edificación melódica, este reflexivo, tranquilo y agridulce trabajo, el primero de Tom Waits, se conserva como uno de los mejores del cantautor de Pomona.
Con una superficie netamente jazzística, Waits destripa con serenidad y desde posturas acústicas, englobadas también en travesías folk y country, un cúmulo de adustas emociones condensadas en hermosas y sobrecogedoras piezas acariciadas por un bello y lastimero sonido de piano.
Las agitaciones sensitivas destiladas por sus mejores temas, "I hope that I don't fall in love with you", "Rosie", "Lonely", "Ice Cream Man", "Grapefruit moon", el instrumental "Closing Time" y sobre todo, esas joyas de incalculable valor compositivo tituladas "Ol'55" y "Martha" (maravilloso relato sobre la nostálgica conversación telefónica entre dos antiguos y maduros amantes), nos pondrán al borde del éxtasis o desamparo afectivo gracias a las historias creadas por Waits y a la perceptiva ejecución de este maestro.