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Sin demasiado virtuosismo en la ejecución instrumental y vocal (con un Lou Reed de factura claramente dylaniana) y navegando en piélagos de sonidos cacofónicos, la Velvet Underground proyecta con brillantez sus aventuradas y experimentales posturas sónicas, que tanto influenciarían a multitud de futuras corrientes musicales iniciadas en este sorprendente álbum debut, el cual se inicia con una deliciosa gema pop titulada "Sunday Morning".
El mundo sexual y narcótico de la Gran Manzana, con desnudas referencias al paroxismo adictivo y el sadomasoquismo son puntos concurrentes en este trabajo que entremezcla belleza, estremecimiento, desconcierto, sarcasmo, hedonismo y nihilismo.
Es un Lp imprescindible, que contiene grandes canciones como la conmovedora "Heroin", el mesmérico cántico "All tomorrow's parties", la pegadiza "There she goes again", la hipnótica "Venus in Furs", la arañante "The Black Angel's Death Song"(con una delirante viola de Cale) o las hermosas "Femme Fatale" y "I'll be your mirror", interpretadas por la rubia Nico, cantante de origen alemán impuesta por Warhol al grupo.
El único punto negro de este prominente trabajo es "European son", un espantoso caos valorado incomprensiblemente por amantes del ruido anárquico en un inane ejercicio de onanismo avant-gardé.
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© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
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