• Por AlohaCriticón

stephen boyd peliculas fotoSTEPHEN BOYD

(1931-1977)

Stephen Boyd (de nombre real William Millar) nació el 4 de julio de 1931 en Belfast, Irlanda del Norte (Gran Bretaña), en el seno de una familia numerosa de clase baja, comandada por su padre canadiense James Alexander y su madre irlandesa Martha. Con una inclinación natural hacia el mundo de la interpretación, Stephen comenzó apareciendo en la escena teatral desde niño, ampliando sus miras profesionales a partir de los años 40 con los seriales radiofónicos.

Sería gracias a este último medio cuando Boyd (apellido de soltera de su madre) se trasladó a Norteamérica, más concretamente a Canadá, país al que llegó en 1946 y en donde trabajaría en varias compañías teatrales. A comienzos de los años cincuenta se asentó en los Estados Unidos, intentado sin demasiado éxito triunfar en Hollywood.

Decepcionado regresó a tierras británicas, momento en el cual Stephen Boyd consiguió por fin debutar en la pantalla grande a mediados de los 50 en títulos como “El hombre que nunca existió” (1956) de Ronald Neame, “Abandon Ship” (1957) de Richard Sale o “An alligator named Daisy” (1957), una comedia dirigida por J. Lee Thompson protagonizada por la explosiva Diana Dors.

En 1957 dio de nuevo el salto a los Estados Unidos, apareciendo en películas como “Una isla al sol” (1957) de Robert Rossen, “El vengador sin piedad” (1958) de Henry King o “La mujer obsesionada” (1959) de Henry Hathaway.

Su papel más recordado e importante llegaría con Messala en la pelicula “Ben-Hur” (1959), la superproducción dirigida por William Wyler y protagonizada por Charlton Heston que obtendría once premios Oscar.

El éxito obtenido con este personaje no tuvo la esperada continuación y Boyd nunca alcanzó el estatus estelar que el papel de Messala parecía destinarle. Quizás esto hubiese cambiado si hubiese protagonizado “Cleopatra” junto a Elizabeth Taylor, pero al final y cuando todo estaba firmado y a causa de los continuos retrasos y problemas en su producción, el papel de Marco Antonio fue a parar finalmente a manos de Richard Burton.

Boyd continuó trabajando e intervino en películas (muchas de ellas de época) durante los años 60 y 70 como “El Inspector” (1962) de Philip Dunne, “Jumbo” (1962) de Charles Walters, “La caída del imperio romano” (1964) de Anthony Mann, “El tercer secreto” (1964) de Charles Chrichton “Genghis Khan” (1965) de Henry Levin, “La Biblia” (1966) de John Huston, “Viaje alucinante” (1966) de Richard Fleischer, “El Oscar” (1966) de Russell Rouse o “Ana Coulder” (1972) de Burt Kennedy.

A medida que avanzaba su carrera, la calidad de sus films disminuía, siendo protagonista de varias películas olvidables rodadas en tierras italianas y españolas como “Mil millones para una rubia” (1972) de Pedro Lazaga, “El diablo tiene siete caras” (1972) de Ovaldo Civirani o el spaghetti western “Los cuatro de Fort Apache” (1973) dirigido por Giuseppe Rosati.

El 2 de junio de 1977, mientras estaba jugando al golf en Granada Hills, California, Stephen Boyd fallecía de un ataque al corazón. Tenía 45 años y dejaba viuda a Elizabeth Mills, con la que se había casado unos meses antes tras más de veinte años de convivencia. Entre los romances que se le adjudicaron a Boyd, nunca confirmados, se encontraban las actrices Joan Collins y Hope Lange.

Peliculas criticadas

Ben-Hur (1959)

Genghis Khan (1965)

Viaje alucinante (1966)


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