• Por AlohaCriticón


WILLIAM POWELL
(1892-1984)

Medía 1’83.
William Horatio Powell fue una de las estrellas más importantes y distinguidas de las décadas del Hollywood dorado, los años 20, 30 y 40.

Nació el 29 de julio de 1892 en Pittsburgh, Pennsylvania (Estados Unidos). A los 19 años debutó en Broadway y estuvo trabajando en la escena neoyorquina durante un decenio hasta que dio el salto a la gran pantalla gracias a un contrato firmado con la Paramount.

Por esas fechas, Powell ya había contraído su primer matrimonio, pues se casó en el año 1915 con Eileen Wilson.

En 1922 debutó con la película “Sherlock Holmes”, un film basado en el famoso personaje literario de Arthur Conan Doyle que dirigió Albert Parker.

Al contrario que sus refinados personajes en su etapa sonora, William Powell solía interpretar villanos en la época muda, aunque también otros de carácter más sofisticado que iban moldeando su elegante y futura imagen.

Las películas más destacadas en las que participó en los años 20 fueron “Romola” (1924) de Henry King, “Beau Geste” (1926) de Herbert Brenon, “La dicha de los demás” (1926) de Brenon , “Aloma del Mar del Sur” (1926) de Maurice Tourneur, “La última orden” (1928) y “La redada” (1928), ambas dirigidas por Josef Von Sternberg, o “Reclutas detectives” (1928) de Frank Strayer.

El cambio al cine sonoro (su primera película con sonido fue “Intromisión” (1929) de Lothar Mendes y Roy Pomeroy) no le supuso ningún trauma, más bien todo lo contrario.

En los años 30 triunfó con personajes de carácter detectivesco. El primero fue Philo Vance en películas como “¿Quién la mató?” (1929) de Malcom St. Clair o “Matando en la sobra” (1933) realizada por Michael Curtiz.

En 1930 se divorció de Eileen y en 1931 se casó con la actriz Carole Lombard, con quien coincidió en tres películas: “El gigoló” (1931) de Lothar Mendes, “Un hombre de mundo” (1931) dirigida por Richard Wallace y “Al servicio de las damas” (1936), comedia con dirección de Gregory La Cava. En la época de este último título, Powell y Lombard ya se encontraban divorciados, pues su separación se produjo en el año 1933. Más tarde mantuvo una relación con la actriz Jean Harlow hasta la temprana muerte de esta última en el año 1937.

La subida al estrellato de William Powell se produjo con su protagonismo junto a Myrna Loy en la serie de “The Thin Man”, iniciada en “La cena de los acusados” (1934) y prolongada en cinco títulos más.

En estas películas Powell y Myrna Loy encarnaban a un matrimonio de investigadores privados (Nick y Nora Charles) que junto a su perro Asta lograron conectar con el gran público debido a su exquisita mezcla entre screwball comedy e historias de intriga y misterio.

En la década de los 30 Powell fue nominado en dos ocasiones al premio Oscar, la primera por “La cena de los acusados” (consiguió la estatuilla Clark Gable por “Sucedió una noche”) y la segunda por “Al servicio de las damas” (el vencedor en esta ocasión fue Paul Muni por “La tragedia de Louis Pasteur”).

Con Gable y Myrna Loy coincidió en el melodrama “El Enemigo Público Número 1” (1934).

En los años 40 William Powell no intervino en tantas películas como en los decenios precedentes y cuando lo hacía generalmente eran comedias ligeras.

Algunas de las más recomendables son “Te quiero otra vez” (1940) de Van Dyke, “Mi marido está loco” (1941) de Jack Conway y “Vivir con papá” (1947) de Michael Curtiz.

Por su actuación en esta última película volvió a ser nominado al Oscar aunque perdió el premio en favor de Ronald Colman por su protagonismo en la “Doble vida” de George Cukor.

En la década de los 50 Powell se retiró del cine después de aparecer en títulos como “Como casarse con un millonario” (1953) de Jean Negulesco y “Escala en Hawai” (1955), su última película en la que colaboró con Mervyn LeRoy y John Ford.

Retomando su vida amorosa, en 1940 se casó con su tercera y última esposa, la actriz Diana Lewis, vista en films como “Los hermanos Marx en el Oeste” (1940) o “Senda Prohibida” (1942).

Powell dejó viuda a Diana el 5 de marzo de 1984, día en el que falleció a los 91 años de edad.

>Películas criticadas en AlohaCriticón

Al servicio de las damas (1936)



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