• Por AlohaCriticón

cinderella man movie poster cartel pelicula review

CINDERELLA MAN (2005)

Dirección: Ron Howard.

Intérpretes: Russell Crowe, Renée Zellweger, Paul Giamatti, Craig Bierko.

Película basada en un relato de Cliff Hollingsworth. Con guión de Akiva Goldsman (“El Código Da Vinci”, “Una Mente Maravillosa”) y Cliff Hollingsworth (“Too Good To Be True”).

Estados Unidos, años 20. “Cinderella Man”, basada en una historia real, cuenta la vida del boxeador James L. Braddock (Russell Crowe), quien, al lado de su esposa Mae (Renée Zellweger) y después de abandonar el ring, tiene que sobrevivir en la pobreza junto a su familia en plena época del crack del 29.

Este “Cinderella Man” de Ron Howard ofrece algo similar al combinado previo entre la pareja Howard-Russell Crowe, ya que la sobrevalorada y oscarizada “Una mente maravillosa” también se basaba en el proyecto similar de llevar a la pantalla grande la vida de un fulano singular ubicado en una situación problemática a nivel de emociones, con vínculo sentimental con su esposa, y que busca su progreso vital a través de la esperanza y superación personal en un crítico ambiente físico y psíquico.

A Howard en su carrera, como director en general, y en “Cinderella Man” en particular, no se le puede negar una dirección de intérpretes voluntariosa que suele extraer actuaciones de gran valía de sus actores y actrices (Russell Crowe, la estatuillada Jennifer Connelly en la citada “Una mente maravillosa”, el magnífico Paul Giamatti…), una puesta en escena de cierto estilo, una exposición visual recargada y enfática, un trabajo de producción de primer orden estilo Steven Spielberg y el intento melodramático de profundizar y definir humanamente a sus personajes y situaciones.cinderella man movie review

Con “Cinderella Man” intenta acomodar el trato y tono clásico de maestros pasados en una película ambientada en la difícil y sombría época económica (tan proclive a la fábula capraiana) de la Gran Depresión (al igual que otra cinta “deportiva” reciente candidata al Oscar, “Seabiscuit”) y uno de los muchos títulos centrados en el retrato de las penurias y los triunfos de un boxeador-antihéroe (asunto que sirvió como base para grandes películas como “Fat City” de John Huston, “Rocky” de John G. Avildsen, “Cuerpo y alma” de Robert Rossen, “El ídolo de barro” de Mark Robson, o “Toro Salvaje” de Martin Scorsese).

Tanto el trabajo de cámara de Salvatore Totino como la labor de los montadores resultan bastante dignos, pero la película-hagiografía se lastra por la acostumbrada densidad narrativa del director, la afectación de su perspectiva, la disposición excesivamente sentimental, que ordena emociones más que provoca, y la escasa química entre la pareja protagonista.

Fichas En ElCriticón-AlohaCriticón

Ron Howard

Russell Crowe

Renée Zellweger

Paul Giamatti

Tras su “patinazo” con la insustancial y un tanto ridícula “El Grinch”, Ron Howard resurgió de sus cenizas para ofrecer al público una biografía de la paranoia y esquizofrenia del matemático John Nash, magistralmente representado por el actor neozelandés Rusell Crowe, en el oscarizado filme “Una mente Maravillosa”, la cual recibió multitud de alabanzas por parte del sector cinematográfico.

Y es que parece que Ron le ha cogido el gustillo a esto de las biografías que indagan en los sentimientos más profundos del ser humano.

“Cinderella Man” es un filme sublime como pocos, profundo hasta la saciedad, equilibrado, sentimental y cubierto de dosis pugilísticas dignas de ser recordadas por siempre. Ambientada de forma magistral, y con una banda sonora del compositor que ya nos conmovió en “Camino a la Perdición”, Cinderella Man es un ejercicio preciosista.

La interpretación de Crowe como Jim Braddock no deja de ser correcta, con sus expresiones características siempre recordadas en filmes como “Gladiador” o la mencionada “Una Mente Maravillosa”, y acompañado por un emergente y aún por descubrir Paul Giamatti, quien nos dejo muestras de su talento en la jugosa “Entre Copas”, y una René Zellweger, que cumple con su cometido, mostrando su conocido registro de expresiones faciales, de esposa sufridora.

Pero tanto Crowe, adicto a los papeles “fisicos”, como Giamatti o Zellweger, están rodeados de un alo de magnificencia que hace que en ciertos momentos se nos ponga la piel de gallina. La superación humana siempre ha sido un tema que ha conmovido a millones de espectadores, las adversidades, el paso del cielo al infierno y viceversa, son temas que pueden ser objeto de critica por considerarse un reclamo fácil, pero es ahí, señoras y señores, donde un buen director puede marcar la diferencia.

Su olor a Oscar no impide que toques vulgares o digamos “reclamos”, que recuerdan a las míticas películas de Rocky (véase los entrenamientos y el eterno enemigo), resten vistosidad y en cierto sentido seriedad al filme.

Pero esto no impide, sin duda, de que no sea una de las grandes películas del 2005, y que aunque puede agradar o desagradar en mayor o menor medida, no dejará indiferente a nadie. Bien Hecho Ron. Ramón Martínez Sanchiz

Después de ver esta película, me asalta una duda : ¿Ron Howard es un asalariado de la administración americana?, ¿por qué nos intenta mostrar que en las épocas más difíciles de la historia estadounidense, cualquier persona puede superarse a si misma y convertir su sueño en realidad?.

Realmente a estas alturas de la “película” quién se puede tragar que el sueño americano existe, dicho esto que por supuesto, es un gran reticencia a la hora de criticar (en sentido negativo y muy negativo) la película, hay que decir que realmente la historia funciona, incluso en algunos momentos transmite (Crowe pidiendo limosna). Y voy a intentar explicar el por qué:

1-Crowe está en estado de gracia, desde luego este actor tiene la veracidad que transmitían los actores clásicos, nunca sobreactúa, y desde luego su mirada siempre está por encima de su físico transmietiédondonos los sentimientos de su personaje en cada momento, y eso para cualquier película es un bote salvavidas.

2-Paul Giamatti está llamado a ser uno de los grandes actores de la década (si le dejan ya que en una sociedad como la actual en la que impera lo superficial su físico no le acompaña), después de ver “Entre Copas” o “American Splendor”.

3-Ya sea por lo poco que nos queda de ingenuidad o smplemente porque lo necesitamos, nos siguen llamando la atención aquellas historias que hablan de personas en principio vulgares que se superan y consiguen el reconocimiento de los demás y su admiración (nos identificamos con ellas).

Parece que después de todo sigo creyendo en Frank Capra.Brenxo

Hoy en día parece que las historias de superación personal que acaban bien y

de héroes cotidianos que superan cualquier tipo de adversidad no pueden

conseguir el mismo efecto emocional ni artístico que aquellas de final

dramático y auténticos antihéroes. Algo totalmente falso, pero que desde

luego no puede quedar demostrado con una obra tan tópica, blandita y

maniquea como ésta.

La historia que cuenta es de esas que a Ron Howard le vienen como anillo al

dedo, pero mientras que en su celebrada “Una mente maravillosa” (de

parecidas características) el director conseguía una cinta solvente y

bastante interesante, en ésta se queda a medio camino en casi todo. Bien es

verdad que su trabajo de dirección es correcto, y que el montaje está lo

suficientemente trabajado, de forma que la película ni aburra, ni se haga

larga. Pero es que con un guión tan edulcorado, que busca efectismo de la

forma más fácil, manida y sensiblera, y que es tan espantosamente

previsible; poco se puede hacer, la verdad. Y cuando se encienden las luces

de la sala, lo que debería haberte emocionado, se convierte en indiferencia,

y la película, en vez de quedarse clavada en tu mente, se esfuma a los

pocos días (al menos, ésto es lo que le ocurrió a quien escribe).

Rusell Crowe es sin duda lo mejor de la función. Cumple con corrección y

algo más con un papel- bombón de los que están más pensados para el Oscar

que para otra cosa. Paul Giamatti sirve como buen complemento a la actuación

del australiano, aunque está lejos de sus mejores trabajos; y Reneé

Zellweguer, cae en todos los defectos que había suplido anteriormente con

destellos de buena atriz, destellos que en esta ocasión brillan totalmente

por su ausencia. La actriz hace que todos los momentos en los que hace

aparición, se acerquen al umbral de lo insoportable.

Así pues, toda esta película transcurre entre algún momento inspirado y

otros realmente mediocres

(la mayoría), y nos deja aun a la espera de que Ron Howard ruede por fin una

gran película, que desde luego, por intentos y por el tipo de historias que

elige no será.

Wishi

Fichas En ElCriticón-AlohaCriticón

Ron Howard

Russell Crowe

Renée Zellweger

Paul Giamatti


Puntuación

AlohaCriticón:
Usuarios:
[Total:41    Promedio:4/5]

Tú también puedes votar. Desliza el ratón por las estrellas verdes para dejar tu puntuación

Te puede interesar


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies