• Por AlohaCriticón

FRENESÍ (1972)

Director: Alfred Hitchcock

Intérpretes: Jon Finch, Barry Foster, Bárbara Leigh-Hunt, Alec McGowen.

La ciudad de Londres se encuentra alterada debido a las actuaciones criminales de un psicópata que viola y asesina a sus víctimas estrangulándolas con una corbata. El principal sospechoso es Richard Blaney (Jon Finch), un hombre de fuerte carácter recién despedido de su trabajo cuya ex mujer (Bárbara Leigh-Hunt) ha aparecido muerta en su agencia matrimonial. Soberbio penúltimo film de Alfred Hitchcock en donde vuelve a ocuparse de su querida temática del falso culpable metido en comprometidos líos amenazadores de su preciada libertad. La exposición primera de personajes como medio de confusión al espectador, el congénito humor hitchcockiano, la extraordinaria realización, las inmejorales interpretaciones, un redondo guión de Anthony Shaffer, y una estupenda ambientación del Covent Garden londinense, hacen de este título una obra maestra muy poco considerada, incluso por los grandes amantes de la carrera del maestro del suspense.

Toda esta película define bien la preocupación de Hitchcock para nunca exponer planos o diálogos sobrantes que eludan ofrecer información válida sobre la historia a sus espectadores. Todos los planos, escenas y secuencias están perfectamente estudiadas y ejecutadas, aunque destacan dos por su extraordinaria capacidad descriptiva y emocional. Las dos son acciones del asesino psicópata. La primera es la violación y asesinato de la esposa de Blaney, filmada con una sujeción erótica extraordinaria en su filmografía, y la segunda es un plano secuencia iniciado con el movimiento de cámara acompañando al psicópata cuando éste sube con su nueva víctima a su apartamento. La cámara asciende las escaleras con los dos personajes, sabemos que el objetivo del criminal es matarla, llegan a la puerta de entrada, la cámara se frena, oímos un diálogo propicio a la violación que se desvanece con el cerramiento de la puerta, la cámara de forma lenta comienza a descender las escaleras, ya no se oyen ruidos pero sospechamos lo que está ocurriendo, llegamos al portal y comenzamos a escuchar el cotidiano bullicio laboral del Covent Garden, salimos del portal y cruzamos la calle hasta contemplar la fachada de la casa y a la gente tranquilamente cruzarse ocupados en sus tareas diarias sin sospechar lo extraordinario (un asesinato) que detrás de esas ventanas está ocurriendo. Sugeriendo, sin mostrar nada (todo lo contrario que la también magnífica primera escena citada) y sin diálogos, el gran Hitchcock lo ha dicho todo. Magistral.

Especial mención para las estupendas interpretaciones de Jon Finch, un actor británico especializado en Shakespeare que no pudo proseguir la excepcional carrera que preveía con esta interpretación, y de Barry Foster, otro actor de teatro que tampoco consiguió extender en demasía su filmografía participando más en las tablas y en la pequeña pantalla.

Enlaces

Alfred Hitchcock


Puntuación

AlohaCriticón:
Usuarios:
[Total:52    Promedio:4.5/5]

Tú también puedes votar. Desliza el ratón por las estrellas verdes para dejar tu puntuación

Te puede interesar


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies