• Por AlohaCriticón

FRIDA (2002)

Director: Julie Taymor.

Intérpretes: Salma Hayek, Alfred Molina, Antonio Banderas, Ashley Judd.

Biopic que narra la historia de la pintora mexicana Frida Kahlo (Salma Hayek), su relación con Diego Rivera (Alfred Molina), su amante y mentor artístico, sus contactos sentimentales y políticos y sus dificultades físicas, padeciendo la polio cuando era niña y sufriendo un accidente que terminó lisiándola para toda su existencia.

Yo no soy fan de Frida Kahlo. Nunca lo he sido y no lo seré sin importar las versiones cinematográficas que sobre su vida se hagan, quién las dirija, quién las interprete, lo que de la pintora se diga y lo que se deje de decir. En su mayoría, las pinturas de Frida Kahlo me parecen grotescas, las que no, feas. Respeto el gusto de quien paga millones de dólares por una de ellas pero yo no podría coleccionar ni siquiera una postal.

No he leído ninguna de las no sé cuántas biografías escritas hasta ahora sobre Kahlo. Lo que de la pintora sé es por los artículos que he leído sobre su vida en periódicos y revistas y por lo que pueda recordar que vi en la versión cinematográfica dirigida por Paul Leduc en los ochenta. Mi posición no ha cambiado, a mi Frida Kahlo no me gusta.

Como humana que es, su tragedia no me es indiferente. Al contrario, me entristece saber que hay seres humanos que padecen de desgracias físicas, cualesquiera que estas sean. Me son lamentables también las limitantes a las que como mujer enfrentó en su época pero me parece más lamentable aún que algunas ­o casi las mismas- persistan en nuestros días.

Es evidente que me he decidido a escribir este texto a partir de la película “Frida”, dirigida por Julie Taymor y protagonizada por Salma Hayek. La vi hace tres semanas acá en Toronto y según entiendo, está recién estrenada en México. Si a alguien le interesa mi opinión, la recomiendo ampliamente. A mi “Frida”, la película, sí me gustó.

También me he animado a volver a escribir de cine porque al ser la mía una opinión favorable, contraresta de alguna manera lo que hasta ahora he leído de lo publicado en México. Y porque de entre todo eso que he leído he encontrado mucha saña, poca objetividad y demasiado oportunismo. Este es uno de esos maravillosos momentos en que cualquiera nos podemos convertir en critico de cine.

Diré entonces que lo que más me gustó de la película que vi es el gozo. Descubrir a una Frida alegre, risueña, paseadora, bailadora, parlanchina y tomadora, consiguió que se borrara de mi esa personificación del sufrimiento que hasta antes tenía de la pintora. Esa Frida tan gozosa caracterizada por Salma Hayek, no me dejó ninguna duda de que en vida la pintora sufrió bastante, pero al mismo tiempo, me dio a entender que aunque la vida parecía empeñada en hacerla desgraciada, a Frida Kahlo no le dio la gana serlo.

Disfruté también cómo la película establece la relación amorosa entre Frida y sus dos veces marido, Diego Rivera. Entiendo que como es el caso en algunas parejas, “la Friducha y el Panzón” se hayan necesitado mucho más fuera de la cama que en ella y que las sábanas las hayan calentado cada uno a su conveniencia y de acuerdo a sus necesidades y gustos particulares.

Aprovecho ésto para traer a colación la bisexualidad manifiesta de Kahlo en el filme. En el guión escrito por no sé cuántas personas, es éste elemento el que hace actual la historia. Historias de amor hay muchas; vidas de artistas y pintores otras tantas, asi que lo que queda para vender y bien vendido es el factor sexual entre personas del mismo sexo (tan de moda en estos tiempos). Sobre todo, si el asunto se aborda como lo hace la directora en la película, sin siquiera tocar ni por encima las diversas y encontradas posturas sociales que frente al tema se mantienen. Ahora que como yo lo vi, esto no le causaba ningún conflicto al personaje, entonces por qué me lo ha de causar a mi.

En general la producción me pareció muy lograda, muy bien aprovechados los recursos en combinación con esas curiositas secuencias de animación que narran ciertos pasajes de la historia. Si de algo me he de quejar pero sin saber a quien hacer responsable, es de lo tiezas y chafas que resultan las recreaciones exteriores de época y los extras que en ellas intervienen. No importa lo holgado y bien distribuido que un presupuesto de Hollywood pueda ser, quién dirija el producto o la nacionalidad del mismo; siempre que se recrean en México, todas esas escenas de calles y mercaditos parecen sacadas de una telenovela histórica de Televisa.

El elenco me pareció lo que es, de superproducción internacional; solventes todos ellos, “de tablas”, como dicen. La actriz protagónica, Salma Hayek, luce espléndida en sus treinta y tantos y logra una destacada actuación. Su trabajo esta para una nominación al Oscar. Mención aparte porque merece toda mi admiración, su inteligencia y tenacidad para concretar un proyecto como éste; o es que 14 millones de dólares se le confían a cualquier cara bonita? Yo trabajo en la industria del entretenimiento y les puedo asegurar que no.

Con respecto a lo del idioma en el que está hablada la película, las quejas me parecen ridículas. De acuerdo a los tratados de comercio internacional, la globalización mundial y todas esas cosas en las que los gobiernos de nuestro país nos han involucrado, no entiendo por qué el inglés se toma a estas alturas como afrenta si está tan presente en nuestra vida cotidiana. Entre que son peras o apples, yo ya tomé mis precauciones: me he hecho bilingüe.

Ahora que he adquirido un poco de vergüenza, he de admitir publicamente que cuando vi en el cine “Frida, Naturaleza Viva” (la de Leduc), me dormí. Por las razones que explico al principio de este texto, ni se me ocurrió rentarla en video. Esta vez, durante poco más de dos horas de duración disfruté de esta “Frida” con palomitas y refresco; la película me hizo reír, y en algún momento, a punto estuve de llorar.

Sin importar las versiones cinematográficas que acerca de este personaje pueda ver o lo que me den ganas de leer sobre lo mismo, hay indiscutiblemente dos aspectos que me atraen de Frida Kahlo: el primero, es su conciencia y participación política, cualquiera que haya sido su afinidad y tendencia. Y segundo, el hecho de cómo extranjeros y mexicanos han encontrado en este personaje elementos comunes y suficientes para convertirla, primero en leyenda, y luego, en mito; o lo que en ciertos ambitos llaman “un icono cultural”. En dónde pués, de entre todo esto, se dio la convivencia conceptual y se llegó a los acuerdos implicitos?.

Entender eso ayudaría enormemente para explicarme a mí mismo que soy mexicano, cómo alguien como la pintora Frida Kahlo me resulta al mismo tiempo tan exótica y ajena.

Carlos Rios

Lejos de parecer una buena película hablando cinematográficamente, de entrada podría decir que el reparto de ésta es hueco, por lo cual no le da el interés suficiente a la misma para atraer al publico objetivo.

Salma, a pesar de su gran éxito como expositora del cuerpo que posee, no se ha destacado por actuaciones o historias bien desempeñadas si no al contrario, pues con las pocas películas que ha podido representar con no muy variados personajes, sólo demuestra el raquítico criterio como actriz que porta desnuda ante todos.

La mayoría de las criticas hacia dicha película por lo general hablan de lo mal que construyeron y desarrollaron dicho filme. En lo particular, el destacar o resaltar su afinidad por el bisexualismo, no es un aspecto de buen gusto, ya que resta importancia a el enorme valor que representa el ser una mujer valiente y fuerte que no importando el medio en que se desarrolla (país, sociedad, familia, salud, etc), logra enaltecer su verdadera y gran pasión: La PINTURA.

Destacando además, que siempre fue una ciudadana responsable, pues nunca se olvido del camino que seguía su país, su hogar. Obteniendo también, gran interés y convirtiéndose en una importante política activa mucho antes de conocer a Diego “el panzón” , siendo que en la película se demuestra de otra forma.

Sin embargo, no podemos desechar, sin darle importancia, al desequilibrio sentimental que la verdadera Frida presenta, pues el afamado accidente que sufrió, donde un tubo perfora su matriz y fractura su columna, cambia su vida y su destino; además de los traumas posteriores con el fracaso de su matrimonio y el horrible aborto, que en conjunto toman parte de una depresión que es reflejada en cada cuadro de su obra, y como dijo ella – no significaban nada para nadie más, sólo para ella – y a pesar de transmitir y comunicar sentimientos complejos en común a diferentes mentes y corazones, Frida fue aceptada por si misma como gran pintora, ya muy cerca de su muerte.

Así, como gran admiradora de FRIDA KAHLO puedo asegurar que como dato biográfico, la película Frida es un éxito, pero como filme y homenaje a la autora de tan exitosas pinturas, es una ENORME ofensa.

Glais Enlaces

Salma Hayek

Alfred Molina

Saffron Burrows

Antonio Banderas

Ashley Judd

Diego Luna

Geoffrey Rush

Edward Norton


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