• Por AlohaCriticón

Conocido principalmente por sus ácidas y corrosivas comedias, Billy Wilder también mostró su genialidad en todos los géneros que abordó, desde el cine negro, hasta el drama social, pasando por el suspense o la sátira hollywoodiense.Maestro en la narración fílmica, en la construcción de tramas y situaciones, en la escritura de chispeantes e ingeniosos diálogos y en establecer una mirada cáustica al mundo que le rodeaba, Wilder permanece como uno de los personajes más talentosos que ha conocido la historia del cine.

Billy, cuyo nombre real era el de Samuel Wilder, nació en Sucha (Austria), el 22 de junio de 1906. Era hijo de Eugenia y Max Wilder, propietarios de una cadena de cafeterias. Familiarmente fue llamado Billy desde niño a causa de su obsesión infantil con la figura de Buffalo Bill.

Tras concluir sus estudios secundarios, Wilder comenzó a estudiar derecho en la Universidad de Viena, pero abandonó las clases de leyes para trabajar como redactor en varios periódicos austríacos y posteriormente como reportero en una publicación berlinesa.

Sería en Alemania y en el año 1929 cuando Billy Wilder comenzó a coquetear con el mundo del cine al escribir una buena cantidad de guiones para películas germanas, como “Der Teufelsreporter” (1929) o “Emil und die detektive” (1931). En esta primera etapa coincidió con personajes posteriormente importantes en el cine de Hollywood como Robert Siodmak, Fred Zinnemann o Edgar G. Ulmer.

La subida al poder del totalitarismo hitleriano en Alemania obligaría a Wilder, debido a su procedencia judía, a huir del país y asentarse en Francia, lugar en donde continuó trabajando como guionista y en donde dirigiría su primera película titulada “Curvas peligrosas” (1934).

Tras una breve estancia en el país galo, Wilder decidió dar el salto a los Estados Unidos, acompañado por otro exiliado germano, el actor Peter Lorre, con quien compartiría apartamento californiano.

En 1933 adaptarían su guión de “Ihre Hoheit Befiehlt” (1931) llamándolo “Adorable”. Fue la primera vez que un trabajo de Wilder sería realizado en Hollywood, aunque no fue Billy el encargado de guión para la película estadounidense, sino la pareja George Marion y Jane Storm.

La primera ocasión en la cual escribió directamente un texto para un film americano sería para el musical “Music in the air” (1934).

Esta etapa como guionista alcanzó su mayor cúspide creativa cuando formó equipo con Charles Brackett, con el que inició su colaboración en la comedia de Ernst Lubitsch “La octava mujer de Barbazul” (1938). Lubitsch se convertiría en el autor más influyente en la carrera de Billy Wilder.

Los tres nombres más importantes para los que Brackett y Wilder trabajaron fueron Lubitsch, al que además de la citada “La octava mujer de Barbazul” le escribieron “Ninotchka” (1939); Mitchell Leisen, con el que colaboraron en deliciosas películas como “Medianoche” (1939), “Adelante, mi amor” (1940) o “Si no amaneciera” (1941), y Howard Hawks, con el que colaboraron en “Bola de fuego” (1941).

Por sus trabajos en “Ninotchka” (1939), “Si no amaneciera” (1941) y “Bola de fuego” (1941) conseguirían ser nominados al premio Oscar.

En “Bola de fuego”, ambos colaboraron con Thomas Monroe.

En 1942 Billy Wilder debutaría en Hollywood como director con la comedia “El mayor y la menor”, un film protagonizado por Ginger Rogers y Ray Milland que sería continuado durante los años 40 por obras maestras como “Perdición” (1944), una excepcional muestra de cine negro o “Días sin huella” (1945), soberbia descripción del problema del alcoholismo.

En 1936 Billy se había casado con Judith Coppicus, pero este matrimonio comenzó a desestabilizarse cuando mantuvo romances con actrices como Doris Dawling o Hedy Lamarr. Finalmente se enamoraría de la intérprete Audrey Young, a la que conocería mientras rodaba “Días sin huella”. Tras el divorcio de Judith en 1946, Billy y Audrey se casarían en 1949.

La década de los 50 resultó extraordinaria para el realizador austriaco. Prácticamente todos sus títulos son imprescindibles para entender la capacidad como autor de Wilder, aunque las películas más redondas de este periodo son “El crepúsculo de los dioses” (1950), “Traidor en el infierno” (1953), “Testigo de cargo” (1957) y “Con faldas y a lo loco” (1959), sin olvidar cintas como “El gran carnaval” (1951) o “Sabrina” (1954).

En este decenio también cambiaría de colaborador en la escritura de guiones, compartiendo créditos por primera vez con I. A. L. Diamond en el film protagonizado por Gary Cooper, Audrey Hepburn y Maurice Chevalier “Ariane” (1957).

Su extraordinario talento como director y guionista fue reconocido por sus colegas de profesión a lo largo de su carrera. En los años 40 y 50, además de las nominaciones citadas anteriormente, Billy Wilder fue candidato al Oscar por “Perdición” (como director y guionista), “Días sin huella” (como director y guionista), “Berlin-Occidente” (como guionista), “El crepúsculo de los dioses” (como director y guionista), “Traidor en el infierno” (como director), “Sabrina” (como director y guionista), “Testigo de cargo” (como director) y “Con faldas y a lo loco” (como director y guionista). De todas estas nominaciones sacaría provecho en tres ocasiones, al lograr la estatuilla por “Días sin huella”, tanto por su dirección como por su guión y por el texto de “Traidor en el infierno”. Posteriormente este número de Oscars se aumentaría gracias a su primera y magistral película filmada en la década de los 60, “El apartamento”, protagonizada por Jack Lemmon, uno de sus máximos colaboradores en el plano interpretativo.

“El apartamento” (1960) se convirtió en uno de sus título más populares y en el más galardonado de su carrera, pues logró el premio a la mejor película, mejor dirección y mejor guión. En los años posteriores, el ritmo de producción de sus películas descendió pero la calidad de las mismas se mantuvo a gran nivel gracias a títulos (algunos de ellos muy infravalorados) como “Uno, dos, tres” (1961), “Irma, la dulce” (1963), “Bésame, tonto” (1964) y “En bandeja de plata” (1966). El magnífico guión de este último film le proporcionaría su última nominación a los Oscar.

Con el tiempo, Billy Wilder comenzó a cansarse del cine de la época y rara vez se sentaba en la silla de director. Cuando lo hacía, sus películas no funcionaban como lo hacían en tiempos pasados. Aún así, títulos tan disfrutables como la atípica “La vida privada de Sherlock Holmes” (1970), “¿Qué ocurrió entre tu padre y mi madre?” (1972), “Primera plana” (1974) y “Fedora” (1978) merecen una justa revaluación.

Tras filmar su última película, “Aquí, un amigo” (1981), con la pareja Jack Lemmon y Walter Matthau, Billy Wilder decidió retirarse definitivamente del cine, dejando para el amante del séptimo arte una impresionante colección de momentos inolvidables e indelebles.

El 28 de marzo del año 2002, Billy Wilder fallecería a la edad de 95 años.

FILMOGRAFIA COMO DIRECTOR

CURVAS PELIGROSAS (1934) con Danielle Darrieux, Pierre Mingand y Raymond Galle

EL MAYOR Y LA MENOR (1942) con Ginger Rogers, Ray Milland y Rita Johnson

CINCO TUMBAS AL CAIRO (1943) con Franchot Tone, Anne Baxter y Akim Tamiroff

PERDICION (1944) con Fred MacMurray, Barbara Stanwyck y Edward G. Robinson

DÍAS SIN HUELLA (1945) con Ray Milland, Jane Wyman y Phillip Terry

EL VALS DEL EMPERADOR (1947) con Bing Crosby, Joan Fontaine y Roland Culver

BERLIN OCCIDENTE (1948) con Jean Arthur, Marlene Dietrich y John Lund

EL CREPÚSCULO DE LOS DIOSES (1950) con William Holden, Gloria Swanson y Erich von Stroheim

EL GRAN CARNAVAL (1951) con Kirk Douglas, Jan Sterling y Robert Arthur

TRAIDOR EN EL INFIERNO (1953) con William Holden, Otto Preminger y Don Taylor

SABRINA (1954) con Humphrey Bogart, Audrey Hepburn y William Holden

LA TENTACIÓN VIVE ARRIBA (1955) con Marilyn Monroe, Tom Ewell y Evelyn Keyes

EL HÉROE SOLITARIO (1957) con James Stewart, Murray Hamilton y Patricia Smith

TESTIGO DE CARGO (1957) con Charles Laughton, Tyrone Power y Marlene Dietrich

ARIANE (1957) con Gary Cooper, Audrey Hepburn y Maurice Chevalier

CON FALDAS Y A LO LOCO (1959) con Jack Lemmon, Tony Curtis y Marilyn Monroe

EL APARTAMENTO (1960) con Jack Lemmon, Shirley MacLaine y Fred MacMurray

UNO, DOS, TRES (1961) con James Cagney, Horst Buchholz y Pamela Tiffin

IRMA, LA DULCE (1963) con Jack Lemmon, Shirley MacLaine y Lou Jacobi

BÉSAME, TONTO (1964) con Dean Martin, Kim Novak y Ray Walston

EN BANDEJA DE PLATA (1966) con Jack Lemmon, Walter Matthau y Judi West

LA VIDA PRIVADA DE SHERLOCK HOLMES (1970) con Robert Stephens, Colin Blakely y Genevieve Page

¿QUÉ OCURRIÓ ENTRE MI PADRE Y TU MADRE? (1972) con Jack Lemmon, Juliet Mills y Clive Revill

PRIMERA PLANA (1974) con Jack Lemmon, Walter Matthau y Susan Sarandon

FEDORA (1978) con William Holden, Marthe Keller y José Ferrer

AQUÍ UN AMIGO (1981) con Jack Lemmon, Walter Matthau y Paula Prentiss



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