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Fue con "El cuchillo en el agua" (1962), su ópera prima, que Roman Polanski se proyectaría hacia el futuro como uno de los cineastas clave en futuras décadas, pero poco hubiera sido si no existieran títulos en su filmografía como "La semilla del diablo" (1968), "El Inquilino" (1976) o la magistral cinta aqui reseñada, "Repulsión".
Gracias a la maestría de su autor al narrar su historia vemos como todos estos detalles acumulados nos ofrecen una perspectiva de la personalidad fragmentada y casi autista de la protagonista femenina, quien incluso en su casa persiste con su obsesiva aversión al sexo masculino, al que percibe amenazante y hostil, aqui representado por el novio de su hermana. Esto es también reconocible con las intenciones de noviazgo de Colin, un joven que esta enamorado de Carol.
La ya deteriorada psique de Carol sufrirá un impacto aun mayor cuando su hermana y su novio partan a Italia de vacaciones, y ella quede encerrada en su apartamento completamente sola, mismo que será una perfecta analogía (junto con todo lo que pasa alli, como la putrefacción de un conejo) de como Carol se derrumbará víctima de sus delirios hacia la psicosis esquizofrenica, que le hará participe pasiva de violaciones y acosos de dos hombres, de quienes habra de defenderse de cualquier forma, aun sea con la muerte.
Con la exacta, minusiosa e íntima visión con la que explora Polanski el progresivo desenlace con la realidad que tiene Carol, junto a la originalidad de como sus síntomas esquizofrenicos son retratados, nos resulta una de las más grandes, atemorizantes y abrumadoras cintas del llamado terror psicológico que existen.
Miguel Torres Quiroga
“Repulsión”, se podría calificar de una manera simple como un film de
“terror psicológico”, aunque vista con mayor detenimiento, sería más
acertado hablar de “drama psicológico”, siempre teniendo en cuenta que
como todo film de autor, escapa a cualquier simplificación,
convirtiéndose en una historia personal y compleja, que a través de sus
abundantes metáforas nos abre el camino a numerosas interpretaciones.
La película, en sí, la podríamos dividir en dos partes claramente
diferenciadas, más un corto remate final. Polanski nos cuenta como
Carol, una joven introvertida y huraña, vive con su hermana Helen, de
carácter totalmente opuesto. La vida entre ambas parece apacible, a no
ser, por la compulsiva repulsión que Carol tiene hacia los hombres y
cualquier implicación sexual que se pueda derivar.
Tras exponer esta situación, con ya incipientes rasgos de anormalidad,
las vacaciones de la hermana con su amante, que la dejará sola en casa,
desencadenará el definitivo “resquebrajamiento” de la mente de Carol,
quien se vera ultrajada por inexistentes violadores (al sonar las
campanas del convento cercano), vera agrietarse el edificio (su propia
mentalidad), y finalmente materializará sus obsesiones en las dos
personas reales que aparecen en su vida, más o menos inocentemente.
Al final, con el desastre totalmente desatado, una coda final, sobre el
comportamiento del vecindario, fisgón, completamente ajeno y
superficial, contrasta con el de sus propios familiares, asumiendo la
auténtica tragedia.
Angel Lapresta
Primer largometraje en ingles de Roman Polanski, en ese entonces aclamado
internacionalmente por su opera prima "El cuchillo en el agua" quien
partiría hacia el Reino Unido y consumaría este proyecto, la febril e
inquietante primera parte de la trilogía no oficial de condominios
aterradores (junto a "el bebé de rosemary" y "el inquilino") dominado por
personajes centrales paranoicos y atmósferas perturbadoras, aguas en las que
navega virtuosamente.
Esplendido thriller psicológico, escrito por Gerard Brach y el propio
director, quienes dan vida a una ensimismada e inestable manicurista, con
una inusual aversión hacia individuos del sexo masculino, y quien debido a
su belleza y a su apariencia inocente, se verá asediada por estos.
Polanski expone de manera magistral la gradual deconstrucción y declive
psíquico (las paredes agrietadas, el conejo en estado de putrefacción), y
las cada vez más frecuentes fantasías sexuales de aquella frígida joven,
encarnada por la hermosa actriz gala Catherine Deneuve, luciéndose en un
papel en el que no solo brilla por su innegable buena presencia, sino
también por lograr un notable y natural manejo de las expresiones y
conductas típicas de una esquizoide.
El desasosiego que produce la genial partitura de Chico Hamilton (en la
mejor tradición de Bernard Herrman), la gran fotografía de Gilbert Taylor
(rica en claroscuros), y el siempre delirante y fascinante tacto narrativo
del realizador polaco (constante uso de planos subjetivos) elevan a
"Repulsión" a la categoría de pieza de culto, y uno de los mayores
exponentes del genero del horror. Magnifica. Pierluigi Puccini
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Catherine Deneuve
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