Buscar:
Menú
Inicio El Criticón
Inicio Aloha Criticón
Estrenos de cine
Novedades en DVD
Críticas de películas de todos los tiempos
Estrellas del cine actual
Protagonistas del cine clásico
La Taquilla de cine
Trivial de Cine, Música y Literatura
Libros de Cine Clásico
Películas recomendadas
Preguntas y respuestas de cine, música o literatura
Preguntas Cine- Orden Alfabético
Archivo de Noticias
Autores de las críticas, biografías, respuestas...
Aviso Legal
Publicítese en AlohaCriticón
Contacto

Libros Aloha Discos
Libros Críticas Cine Clásico
Bases XXII Certamen de Relato Corto
Algunas Críticas
-> El Niño
-> Hércules

-> Y Muchas Más...

Intérpretes
-> Chloe Grace Moretz
-> Taylor Kitsch

-> Y Muchos Más...

Clásico
-> Jeanette MacDonald
-> Yo Anduve Con Un Zombie

-> Y Muchos Más...

Preguntas Cine
-> Anita Ekberg y los romanos
-> Las localizaciones de Sissí

-> Y Muchas Más...

Más AlohaCriticón
> Libros - ViajeLiterario
> Música - AlohaPopRock
> Trivial Aloha de Cine, Música y Literatura
> RSS

Shampoo (1975) de Hal Ashby - Crítica
Compartir:  Compartir en Facebook   Compartir en Twitter   Compartir en Google Buzz   Añadir a Yahoo   Enviar a Meneamé   Enviar a Digg   Enviar a MySpace   Enviar a un amigo
Puntuación lectores
8.0/10Vota tú esta película

SHAMPOO (1975)

Director: Hal Ashby
Intérpretes: Warren Beatty, Julie Christie, Goldie Hawn, Jack Warner.

George Roundy (Warren Beatty) es un peluquero de éxito, tanto en su profesión como en la atracción sexual con sus clientas, entre las que se encuentra la adinerada Felicia Carr (Lee Grant).
La ambición de Roundy es montar su propia peluquería y para ello tendrá que negociar con Lester (Jack Warner) el marido de Felicia, que está teniendo un affaire amoroso con Jackie Shawn (Julie Christie), una ex novia de George.

Dirigida por el interesante Hal Ashby y producida, escrita (junto a Robert Towne) y protagonizada por Warren Beatty, "Shampoo" es una comedia agridulce que despliega una sátira sobre los tejemanejes eróticos establecidas entre gente de diferente ámbito social, ubicados en el lujoso barrio angelino de Beverly Hills.

La farsa sexual se ve salpicada con momentos dramáticos de introspección vital, ansias de medraje económico con el atractivo físico como medio, una evaluación moral sobre la promiscuidad genital y algunos miramientos a las pautas políticas y culturales de la época, retrotrayendose a la cultura psicodélica de finales de los años 60 con la utilización de la música de Paul Simon y las canciones de gente como The Beatles, Buffalo Springfield, Jimi Hendrix Experience o The Beach Boys.

En el reparto encontramos a la bella Julie Christie, la minifaldera Goldie Hawn, una joven y lolita Carrie Fisher y los espléndidos Jack Warner (nominado al Oscar) y Lee Grant (ganadora del Oscar), defenestrada en los años 50 por la deplorable Caza de Brujas que supo recuperar su carrera cinematográfica a finales de la década de los 60 gracias a su talento interpretativo.

Enlaces

Hal Ashby
Julie Christie


Megalomanía: dícese del rasgo de carácter en virtud del cual las personas que lo poseen, tienden a considerarse el centro del universo y a pensar que, en atención a sus méritos, todo y todos cuantos le rodean han de rendirle admiración y pleitesía. Y, aunque pudiera pensarse, a tenor de tal definición, que se trata de un rasgo poco habitual, o poco extendido, existen ciertos territorios, generalmente lindantes con lo que se da en llamar el mundillo artístico, en los cuales campa a sus anchas, siendo fácilmente encontrable en un buen número de sus especímenes.

Por ejemplo, en Hollywood. Por ejemplo, en Warren Beatty. No es, ciertamente, el único caso, ni, posiblemente, el más digno de reseña, pero sí que constituye un paradigma de cómo algunas estrellas han llegado a convertir su carrera en una suerte de exaltación continua de su ego desmenelado. Y es en ese contexto en el que una película como Shampoo puede ser apreciada en su más justa medida, si la consideramos un jalón más destinado a apuntalar el éxito comercial de su fáctotum principal (que, cual émulo de Juan Palomo, no se limita a protagonizarla, sino que, además, la coescribe y la produce: ¿quién habló de cabos sueltos...?).

Comedia de enredos sexual-sentimentales a la mayor gloria de su protagonista, no resulta complicado comprobar en qué sumo grado ese peluquero guapo, atolondrado, indeciso y seductor que atiende al nombre de George Roundy viene a ser una especie de trasunto poco camuflado de la propia estampa de Beatty, ya por aquel entonces (mediados de la decada de los 70) una estrella en pleno apogeo, cuya fama de amante de rendimiento estajanovista, capaz de dar cumplida satisfacción a buena parte del star-system femenino hollywoodiense, empezaba a adquirir dimensiones legendarias. Y no puede sorprender, en consecuencia, que a sus encantos se rinda sin remisión todo un elenco de actrices de gran nivel, encabezadas por Julie Christie y Goldie Hawn, cuyos personajes -cuyas no muy abundantes neuronas han debido de cambiar su residencia habitual, trasladándose del cerebro a un punto bastante más próximo a la entrepierna- parecen imposibilitados de todo punto para ofrecer la más mínima resistencia a los arrolladores modos de nuestro ínclito estilista capilar.

Y poco más que tomar en consideración, porque la película flojea considerablemente en todo aquello que debería dar consistencia al planteamiento apuntado: su trama es bastante insustancial, y nunca termina de despegar de los tópicos más manidos de la subcorriente genérica en la que cabe enmarcarla -y de la cual,en todo caso, sólo se aparta ligeramente, y más en una cuestión de formas que de fondos, por sus audacias en la visión de las relaciones sexuales: algo lógico, si tenemos en cuenta que la acción se sitúa en el año 1968, en plena era del flower power y el amor libre, al calor de efluvios psicotrópicos varios...-; y su pretensión de constituirse en un retrato social de unos determinados grupos y estratos representativos de la época en que centra la historia, tampoco termina de cuajar, lastrada por el excesivo peso que adquiere su personaje protagónico, el cual eclipsa y arrolla al resto de personajes que giran demasiado en rededor suyo.

Que, pese a los apuntes efectuados, Shampoo tuviera, en su momento, un éxito relativamente fuerte, no deja de tener su lógica y explicación, dadas sus connotaciones transgresoras en un momento histórico en que el cine estadounidense aún no era muy dado a permitirse ciertas alegrías desde un punto de vista moral. Pero, vista en la perspectiva que ofrece el paso de casi treinta años, no me cabe sino concluir que, más allá del envejecimiento que pueda aquejar, por motivos obvios, a sus elementos formales y accesorios (decorados, vestuarios, maquillajes, peinados, etc...), se trata de un film al que las canas no le sientan nada, nada bien. Y a buen seguro que este problema ya no lo podrá arreglar un estilista a la búsqueda de un establecimiento propio; ni aún llamándose Warren Beatty...

Manuel Márquez

Enlaces

Hal Ashby
Julie Christie

© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.

 

Estrenos con Tráilers


Críticas


Estrellas

Aloha PopRock El Criticón Viaje Literario
Biografías y discografías
Novedades discográficas
Discos Recomendados
Preguntas Rock
Críticas de discos
RadioPsico60s
Libros-Guías Rock
Trivial Aloha
Estrenos de cine
Novedades en DVD
La Taquilla
Películas recomendadas
Críticas de películas
Estrellas del cine actual
Intérpretes cine clásico
Libros Cine Clásico
Novedades literarias
Libros más vendidos
Literatura en el cine
Libros recomendados
Biografías de escritores
Comentarios de libros
Certamen Relato Corto
Citas de escritores
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
Aviso Legal |  ¿Quiénes somos? |  Publicidad |  Contactar |  Política De Cookies |  RSS  ]