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RICHARD CONTE
(1910-1975)
Richard Conte (de nombre real Nicholas Peter Conte) nació en Jersey City, New Jersey (Estados Unidos), el 24 de marzo de 1910, hijo de un barbero de origen italiano. Después de pasar por varios oficios, como recadero en Wall Street, pianista o camionero, Conte dio inicio a su trayectoria como actor tras ser descubierto por Elia Kazan cuando trabajaba como animador en un show en Connecticut.
Sus primeros pasos en el teatro los dio a mediados de la década de los 30, incorporándose al Neighborhood Playhouse. |
Acreditado con su verdadero nombre, el actor de New Jersey debutó en el cine en la película “Heaven with a barbed wire fence” (1939), un drama dirigido por Ricardo Cortez y basado en una historia de Dalton Trumbo, que supuso también el debut en el cine de Glenn Ford.
Durante los primeros años del siguiente decenio, Conte tuvo que acudir a la Segunda Guerra Mundial, hasta que retornó al cine y fue requerido por la 20Th Century Fox para intervenir en “Guadalcanal Diary” (1943), un film bélico realizado por Lewis Seiler, que fue continuado por otras películas del mismo género.
Durante las décadas de los 40 y 50 Richard Conte se convirtió en uno de los rostros más característicos del estudio dirigido por Darryl F. Zanuck, en donde diversificó la tipología de sus caracteres, apareciendo tanto en el papel de mafioso como interpretando a personajes protagonistas significados por su bonhomía.
En 1943, Richard contrajo matrimonio con la actriz Ruth Storey, con quien coincidió en varias ocasiones en la pantalla grande: “Gardenia azul” (1953) de Fritz Lang, “Slaves of Babylon” (1953) de William Castle y “Mañana lloraré” (1955) de Daniel Mann.
Richard y Ruth adoptaron a Mark, quien con el tiempo se convertiría en montador cinematográfico. Entre sus trabajos se encuentran títulos como “Doble Impacto” (1992) o “El sexto día” (2000).
Las mejores películas protagonizadas por Richard Conte en los años 40 y 50 fueron “A walk in the sun” (1945) de Lewis Milestone, “Solo en la noche” (1946) de Joseph L. Mankiewicz, “Una vida marcada” (1948) de Robert Siodmak, “Yo creo en ti” (1948) de Henry Hathaway, “Odio entre hermanos” (1949) de Mankiewicz, “Vorágine” (1949) de Otto Preminger, “Gardenia azul” (1953) de Fritz Lang, “Agente especial” (1955) de Joseph H. Lewis, “Mañana lloraré” (1955) de Daniel Mann o “The Brothers Rico” (1957), un título de gángsters dirigido por Phil Karlson.
Durante las décadas siguientes, Conte prosiguió trabajando, interviniendo también en episodios de conocidas series televisivas, como “Los intocables” o “Alfred Hitchcock presenta”, pero la calidad de sus películas fue en descenso, participando muy a menudo en olvidables producciones europeas, en especial italianas.
Los títulos más destacados en la última etapa de su carrera fueron los protagonizados junto a su amigo Frank Sinatra: “La cuadrilla de los once” (1960) de Lewis Milestone, “Hampa dorada” (1967) de Gordon Douglas y “La mujer de cemento” (1968), secuela de la anterior también filmada por Douglas.
También intervino en famosas superproducciones de la época, como “El fabuloso mundo del circo” (1964) de Henry Hathaway o “La historia más grande jamás contada” (1965), película dirigida y producida por George Stevens en la cual Conte representaba el papel de Barrabás.
En 1969 dirigió su único film, “Águilas cruzadas”, título bélico que también fue protagonizado por el propio Richard Conte.
El hecho más relevante en sus postreros años como actor fue su aparición en “El Padrino” (1972) de Francis Ford Coppola.
En 1963 se separó de Ruth y diez años después Richard contrajo matrimonio con Shirlee Garner, a la que dejó viuda en 1975, después de fallecer tras un ataque al corazón el día 15 de abril. Tenía 65 años.
Películas criticadas
La campana de la libertad (1945)
Una vida marcada (1948)
Odio entre hermanos (1949)
Vorágine (1949)
Gardenia azul (1953)
El Padrino (1972)
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