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JEZABEL (1938)
Director: William Wyler
Intérpretes: Bette Davis, Henry Fonda, Fay Bainter, Margaret Lindsay.

    
“Jezabel” consta de un argumento salpicado de amor, celos, orgullo, pasión y los habituales conflictos entre el Norte y el Sur de los Estados Unidos de la época. Con el terror de la fiebre amarilla como trasfondo, la labor artesanal de Wyler, con su magistral modo de guiar todos los planos hasta colocar la historia en el punto exacto del clímax, se nos presenta una gran historia de amor entre la rebelde y carismática Julie Marsen (Bette Davis) y el apuesto y luchador Preston Dillard (Henry Fonda), frustrada por los continuos caprichos y exigencias de ella. |
La relación se romperá definitivamente al presentarse Julie en un baile de sociedad vestida de rojo, hecho que escandaliza a todos porque, según la tradición, debía vestir de blanco. Esto supone un gesto de venganza hacia su prometido por no hacer lo que ella deseaba, provocándole un ridículo que termina por escapársele de las manos, ya que él la abandona y se marcha a Nueva York para prosperar en su trabajo como banquero, mientras que ella se queda en el Sur, abatida y deshecha, esperando que algún día vuelva.
Y volvió ,vaya que si volvió, pero recién casado.
Melodrama sureño, muy al estilo de "Lo que el viento se llevó"(1939), pero sin llegar al nivel de esta obra maestra del séptimo arte. Ganadora de dos Oscars, uno para la siempre genial Bette Davis y otro para Fay Bainter como mejor actriz secundaria.
Bette borda el papel de mujer dominante y temperamental, al igual que lo era en la vida real. La escena en la que su antiguo amor le presenta a su mujer resulta sublime. No hay palabras para describir la cara de Bette en ese momento.
Henry Fonda tiene aquí un papel muy poco agradecido, ya que encarna a un hombre frío y bastante hierático que no se conmueve ante la pasión de Julie.
Entre las anécdotas del rodaje cuentan que William Wyler le hizo repetir a Fonda una misma toma hasta cuarenta veces y,cuando él se volvió, harto ya de reiterar siempre lo mismo, le preguntó: ¿Qué quieres exactamente que haga? -el siempre perfeccionista Wyler le soltó con tranquilidad:" Sólo que lo hagas bien de una vez".
La siempre excelente labor en la música de Max Steiner ayuda a crear el ambiente intenso que exige este film, cuya escena final, con el primer plano del fuego y la incertidumbre de qué pasará con los protagonistas, deja la puerta abierta a la imaginación del espectador.
La presencia de Bette Davis es decisiva a la hora de valorar este título, convirtiéndola Wyler en su actriz fetiche, ya que ambos trabajaron juntos en otras dos películas,"La loba" y "La carta"(ésta la rodaron justo después de que Bette no leyera a propósito la carta en la que Wyler le proponía matrimonio), viviendo también una apasionada y tormentosa historia de amor, la cual, al igual que sucede en este film, fracasó por el carácter de la Davis.
Al margen de esto, Wyler supo sacar lo mejor de Bette, puliendo su talento descomunal y ofreciéndonos en sus películas conjuntas algunas de las mejores interpretaciones de todos los tiempos.
Inma del Moral Ramos
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