 | JILL ST. JOHN
(1940- )
Atractiva actriz que inició desde muy joven e impulsada por su madre, una carrera en el espectáculo americano, debutando en su infancia en el mundo del teatro y la radio.
Su nombre real es el de Jill Oppenheim, apellido que trocó por el más anglosajón de St. John. Jill nació el 19 de agosto de 1940 en Los Angeles, California (Estados Unidos). Después de aparecer en innumerables producciones teatrales y radiofónicas, especialmente en este último medio consiguió un importante éxito con la serie "One Man's Family". La protectora y ambiciosa madre de Jill no se detendría ante nada hasta que su hija se convirtiera en una estrella de Hollywood. Si no le gustaba algo de la cara de su guapa hija, habría que cambiarla. Y así lo hizo, en plena adolescencia, Jill St. John se sometió a una operación de cirugía que moldeó aún más su bello rostro al cambiarle el aspecto de su nariz. |
La espléndido figura de Jill St. John le valió su entrada en el mundo del cine y el abandono de sus estudios universitarios, en donde ofreció vía test un altísimo índice de coeficiente intelectual. Lo negativo de sus atributos físicos fue que Jill sería encasillada como mero florero de atracción masculino, siendo sus personajes simples apoyos visuales a los protagonistas principales.
Su debut se produjo con "Summer Love" (1958), una comedia musical interpretada por John Saxon.
Jill St. John se especializaría en comedias (su género favorito) durante la etapa final de los 50 y todo la década de los 60 destacando en títulos como "Vacaciones para enamorados" (1959) de Henry Levin, "Gallardo y Calavera" (1963) de Bud Yorkin, "Lío en los grandes almacenes" (1963) de Frank Tashlin, "Who's been sleeping in my bed?" (1963) de Daniel Mann, "El hotel de la luna de miel" (1964) de Levin y "Ocho en fuga" (1967) de George Marshall. A su lado, podemos encontrar a protagonistas masculinos como Frank Sinatra, Dean Martin, Bob Hope o Jerry Lewis.
Además de comedias, Jill pudo ser vista en títulos de otros géneros como "El mundo perdido" (1960) de Irwin Allen, "La primavera romana de la señora Stone" (1961) de José Quintero, "Suave es la noche" (1962) de Henry King, "El Liquidador" (1966) de Jack Cardiff, "El Oscar" (1966) de Russel Rouse, "Banning" (1967) de Ron Winston o "Hampa Dorada" (1967) de Gordon Douglas.
En los 70, Jill St. John profundizó en sus labores en televisión y poco a poco se fue alejando de la pantalla grande. |  |
Aún así, apareció en una de sus películas más famosas: "Diamantes para la eternidad" (1971), un vehículo para James Bond en donde exhibía su escultural figura. En décadas posteriores, Jill publicó libros de cocina y se convirtió en presencia habitual de los shows televisivos estadounidenses.
Jill St. John se casó en dos ocasiones. La primera en 1967 con el cantante Jack Jones, de quien se divorció dos años después, y la segunda con el actor Robert Wagner en 1991. Al margen de estos enlaces matrimoniales y entre varios romances con famosos, destaca el mantenido con el político Henry Kissinger.
Peliculas criticadas
Lío en los grandes almacenes (1963)
Diamantes para la eternidad (1971)
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