Magistral adaptación de la novela homónima de Günter Grass, protagonizada por un niño que se resiste a crecer en un escenario contaminado por la hipocresía y el enfrentamiento.
Desarrolla una alegoría sobre una época de miedos, corrupción e incertidumbre con el contexto del ascenso de Hitler en Alemania, expuesta en una mixtura entre realidad y surrealismo con una impactante imaginería, que enfatiza simbólicamente una postura rebelde (el niño no desea crecer en una metáfora de intentar detener el tiempo en un ambiente opresivo y deshonesto) y denunciante (el tambor como testigo sonoro) de una situación de zozobra en valores y actitudes, culminantes en la invasión nazi y la consecuente Segunda Guerra Mundial. |  |
En ciertos momentos se trata de una película bastante cruda, con algunas escenas un tanto gratuitas en su acrimonia y otras que no evitan la ironía y la sátira (genial e hilarante la secuencia de la recepción al jerifalte nazi) en algunos comportamientos de sus personajes, en especial los adultos, vistos en general de una manera displicente en contraposición con el niño y los enanos, tratados con distinción y delicadeza.
A destacar las interpretaciones de todos sus protagonistas, con especial mención para Charles Aznavour y la prodigiosa actuación del niño David Bennent en el papel del pequeño Oskar, absorbiendo al espectador con su fascinante exploración sexual y emocional.
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Volker Schlöndorf
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