 | MATRIX REVOLUTIONS (2003)
 
Director : Andy y Larry Wachowski
Intérpretes: Keanu Reeves, Carrie-Anne Moss, Laurence Fishburne, Hugo Weaving.
El ejército de Zion combate para frenar la invasión de los Centinelas mientras el ejército de las Máquinas penetra en su fortaleza. Su desesperada lucha puede conllevar la conservación o extinción de la humanidad.
Neo (Keanu Reeves) y Trinity (Carrie-Anne Moss) viajarán hasta la Ciudad de las Máquinas, en donde Neo se topará cara a cara con el Deux ex Machina, el máximo poder de las Máquinas, con la intención de llegar a un acuerdo para su supervivencia. |
El fin de esta influyente saga de ciencia-ficción, cuya fusión entre puerilismo y pretenciosidad con ha conseguido atrapar a multitud de fans en todo el mundo principalmente en base a una enredada fabulación urdida en diferentes fuentes (literarias, mitológicas, bíblicas, el cyberpunk), el empleo de la tecnología como explotación y cauce del devenir humano y una estética impactante que ha generado multitud de facsímiles en su loable capacidad atmosférica y espectáculo visual. |  |
Los aficionados de la serie a buen seguro que gozarán con esta extensión que reitera los modos y clichés de pretéritas entregas con esos personajes de diseño sin conexión sentimental e ínfulas filosóficas excesivas (léanse a Kierkegaard o a Sartre que a buen seguro se pasará un mejor rato, o incluso mejor, escuchen a ese gran profeta llamado Carlos Jesús, el auténtico e incomprendido Mesías de nuestro tiempo) que intentan maquillar trivialidad en los textos, altisonancia sónica y desvergonzada comercialidad con una aletargada complejidad argumental que provoque que el inteligentísimo universo Matrix sea analizado de manera latosa con adjetivos sesudos y grandilocuentes.
Los demás a evitarla por ruidosa, monótona, aburrida, fatua…
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Hermanos Wachowski
Keanu Reeves
Laurence Fishburne
Carrie Anne Moss
Hugo Weaving
Monica Bellucci

  Se ven claras las intenciones de los wachowski una vez has visto la tercera
y definitiva? entrega de la saga Matrix. Después de la primera película
intoductoria, que es evidente que es la mejor, no es discutible siquiera
bajo mi punto de vista; los extravagantes hermanos se unieron de nuevo para
llevar a cabo una segunda parte algo aíslada de las otras dos, centrandose
fundamentalmente en intentar crear espectaculares escenas de acción y lucha
nunca vistas en la gran pantalla, dejando de lado el argumento o
minorizándolo claramente en beneficio de - de nuevo, intentar - sorprender
al espectador como nadie antes lo había logrado. Al final lograron una
película menor, incoherente, forzada, con unas imágenes y escenas que
probablemente sean de gran calidad técnica, y que, seguro, serán el
resultado de utilizar en efectos especiales, pero que en el fondo no son más
que lo aplicado años antes multiplicado por diez y evidentemente no llegan a
alcanzar la importancia que consiguieron las de la primera película, que
además tenían la particularidad de estar creadas al servicio de un argumento
que te puede parecer original e interesante o no, pero que por lo menos
existía y tenía su consistencia y filosofía.
En lo que se refiere a la tercera entrega no me desagrada del todo como pensé
que lo haría, pues a pesar de sus limitaciones existe una loable intención
por mantener una historia o argumento mas o menos encauzado que permite
poder asistir a una interesante primera parte - siempre que sientas algún
aprecio por la trilogia - con algunas escenas que logran crear algo de
tensión e interés y con una lograda entrada en Sion de las temibles
maquinas. Sin embargo si la primera parte destacaba por su original
argumento y sus rompedoras e innovadoras escenas, y la segunda por su
derroche de medios y aparatosidad, esta tercera entrega simplemente tiene el
único y excaso aliciente de poder averiguar el final de la saga - que
decepcionará a los catastrofistas y gustará a los de mente lógica o
racional. Todo lo demás es cotidiano y normal, no destaca por nada y esa
puede llegar a ser su cruz por mor de los malacostumbrados fans. En cuanto
a sus limitaciones, al ya consabido poco desarrollo de personajes y de todo
en general, se unen los típicos clichés y sinsentidos propios de las malas
películas de acción, no hay suficiente profundidad en lo que plantean, si
pretenden que sea el amor el elemento básico de diferenciación entre hombres
y máquinas no hay suficiente emotividad y expresividad en la pantalla,
necesarios para exaltar por encima de todo este universal sentimiento, y
como en la anterior se cae en exceso en la mala idea de intentar buscar la
espectacularidad "elevada" cuando a veces para conseguirla hay que buscar
formulas más simples y no tan rebuscadas.
En definitiva, es esta tercera parte la que menos puede llegar a "destacar"
y "sorprender" pero no sería justo hablar de ella como la peor pues son
apreciables buenas intenciones de mejor calado y gusto que las vistas en la
segunda.
Siendo, finalmente, realistas, esta claro que las dos partes estrenadas este
año pierden el interes, originalidad, sugerencia e incluso inquietud que
ostentaba la primera película para caer en la vanalidad, superficialidad y
vaciedad de que estan hechas en el fondo Reloaded y Revolutions. Si la
primera es una pelicula imprescindible en el género de ciencia ficción las
otras no pasan de ser dos más, cuyo único mérito (por lo menos el de la
segunda, de la tercera aún no hay datos) es haber recudado el doble en
taquilla, lo que resulta paradógico ya que probablemente esa era la
intención desde el principio (Que triste). Pablo González Taboas
   
Las máquinas continuan asediando la ciudad de Zion, a muy poca distancia del
último reducto de los humanos. Mientras Neo(Keanu Reeves) se halla atrapado
entre el mundo real y Matrix, de modo que Morfeo(Laurence Fishburne) y
Trinity(Carrie Anne-Moss) acuden a donde Merovingio(Lambert Wilson) para
convencerle como sea de que lo libere. Una vez libre, Neo consulta con el
Oráculo lo que debe hacer ahora que la humanidad se halla en peligro. Su
decisión final será viajar a la Ciudad de las Máquinas acompañado de
Trinity, para tratar de solucionar la guerra entre humanos y máquinas, y
para poder exterminar al agente Smith(Hugo Weaving), que se ha instalado en
el mundo real y Matrix.
Tercera y última entrega, eso dicen, de la saga "Matrix", que en este año ha
estrenado las dos secuelas que propició la original. Para muchos no ha sido
más que una hábil maniobra de marketing de los hermanos Wachowsky y el
productor Joel Silver para ganar el mayor número posible de dólares. Es
seguro que haya parte de verdad en ello, pero no toda la verdad. Lo cierto
es que los Wachowsky han creado un espectáculo más que digno, con una carga
intelectual y filosófica compendio de la Edad Antigua y la Biblia, que a
algunos le espantará, o les parecerá presentado como sabiduría de quiosco,
pero que no es del todo desdeñable.
A mi me sorprendió y gustó la primera, un poco menos la segunda, y esta
tercera me parece superior a la segunda aunque algo inferior a la primera.
La primera en su momento fue todo un descubrimiento, que todo lo que tenía
de nuevo era su estética, pues las ideas del film ya se habían planteado en
otras películas, algunas cercanas a ella en su fecha de estreno como "Nivel
13" o la estupenda "Dark City". Los críticos que sólo ven cine de Truffaut le
dieron un buen palo, claro está, pero su gran éxito y su influencia en
muchas películas posteriores hicieron que quedara en el inconsciente
colectivo de muchos como una obra maestra. Con la segunda, la gente esperaba
ser igual de sorprendida y muchos se llevaron un chasco, cayendo en el vago
argumento de que la secuela la hicieron por dinero, si no hay guión, etc.
Ahora que llega la resolución, repiten los de siempre lo mismo, incluso
algunos reivindican la segunda, que supuestamente era basura, pero bueno, ya
se sabe que por criticar un poco no pasa nada.
En lo puramente referido a la película hay que decir que sin ser el mejor,
si es un final digno para la trilogía. En esta ocasión no priman tanto las
coreografías de lucha (salvo la antológica pelea final entre Neo y el agente
Smith), pues la trama se centra en la defensa de Zion y el viaje de Neo a la
ciudad de las máquinas.
Como no podía ser de otro modo la invasión de los centinelas sobre Zion
resulta espectacular, con unos efectos especiales muy logrados, aunque para
mí resultan más interesantes las secuencias en la ciudad de las máquinas
(esa visión de los campos donde se incuban a los humanos). Por lo demás, los
defectos son los de siempre (Keanu Reeves resulta tan soso como siempre, por
cierto, que actúa mejor con los ojos vendados. Monica Bellucci tiene un
papel ridículo, mostrando su exuberancia sin más. Y sobre todo el final,
que se antoja muy bíblico y también muy simplista, de manera que a uno le
viene a la cabeza la pregunta ¿todo esto para esto?).
Sea como sea, lo que está claro es que supuestamente ha llegado al fin la
trilogía más influyente en el cine desde la de "La guerra de las galaxias",
que ha creado un buen número de seguidores incondicionales y de detractores
repetitivos. Hay que recordar que en su momento también la trilogía de
George Lucas hizo que los críticos que sólo veían cine en Howard Hawks se
rasagaran las vestiduras. A todos los que critican "Matrix" y secuelas, les
preguntaría si chorradas como "Piratas del Caribe", por citar un éxito
reciente, son mejores films. Entonces, ¿por qué no los mismos palos, más
merecidos si cabe, para esas boberías sin contenido? Así no hacen sino
confirmar la importancia de los films de los Wachowsky, pidiéndoles mucho
más que a otros. Allá ellos.
David García
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