En un tipo de películas como esta lo más importante es el retrato psicológico del personaje principal, humanizándolo lo más posible e intentando fijar las condiciones que han determinado su comportamiento, unos hechos pretéritos que tenían que ser narrados con mayor incisión en esta conmovedora historia protagonizada por dos mujeres inadaptadas y con necesidades afectivas.
En un film con trazos de docudrama es importante plasmar de manera idónea el contexto que dibuja su presente, aquí aposentado en la relación de dos mujeres interdependientes en un ambiente luctuoso y fatal, modelado en base a la perspectiva de su directora debut con una adecuada captación tonal, aquí efectivamente sórdida y desalentadora, y la capacidad interpretativa por parte de la intérprete principal, encargada de absorber la complejidad interior del personaje para desarrollarla de manera efectiva de cara al exterior.
La hermosa Charlize Theron, muy transformada físicamente, realiza una inmejorable actuación (al margen de tal transformación, hecho que parece impresionar mucho al personal), al igual que su compañera de fatigas en el film, Christina Ricci, pero a la historia, que recae principalmente en la historia de amor entre las dos mujeres, le falta más profundidad psicológica y superior hondura en las motivaciones del personaje para obtener algo más que el aplauso interpretativo y la confianza en futuros proyectos de su debutante autora.
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Charlize Theron
Christina Ricci

Una película dura de ver, un drama intenso basado en hechos reales llevados de la mano por la novata Patty Jenkins quien también firma el guión; y a pesar de que la película engancha, la historia de amor sobrecoje y la vida de Aileen te hace sentir compasión por ella, en la cinta falta algo, chispa; y se nota, y los espectadores no la encontramos en ninguna parte de la película, aunque ésta sea notable.
A través de la vida de Aileen se relata el drama del mundo que muchos tienen que vivir, perfectamente narrado en los momentos en que la prostitua busca un nuevo trabajo legal.
Y aunque la historia de amor es lo que sustenta el film también se convierte en el lastre de la cinta, no dejándola despegar hasta llegar casi al final y explotar ahí la desesperación de la protagonista.
Charlize Theron es toda una sorpresa, pasa de ser el típico producto hollywoodiense rubio a ser una actriz seria que es capaz de engordar bastantes kilos, caracterizarse espeluznantemente y sobre todo realizar una interpretación antológica, así se llevo el Oscar, y todos los premios importantes de interpretación. (Desde mi opinión el Oscar se lo hubiera dado a Naomi Watts y su brillante actuación en "21 gramos", pero a la academia le gusta premiar los cambios físicos; sin quitar mérito a Theron cuyo premio es muy merecido.)
Christina Ricci está correcta, aunque en los momentos más dramáticos no es capaz de llegar al realismo de Theron y es totalmente eclipsada por la actriz protagonista.
Una película que más bien se parece a un telefilm, pero que a la vez es muy recomendable; sobre todo para comprobar el tránsito de una actriz: de chica de acción, a chica del drama. Bravo por ella.
Lo mejor: Charlize Theron, el dramatismo que transmite, el maquillaje (sorprendentemente no nominado a un Oscar.) y ese duro final.
Lo peor: le falta un empujón para arrancar y provocar las lágrimas en los espectadores. Miguel Calvo Marqués
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