Buscar:
Menú
Inicio El Criticón
Inicio Aloha Criticón
Estrenos de cine
Novedades en DVD
Críticas de películas de todos los tiempos
Estrellas del cine actual
Protagonistas del cine clásico
La Taquilla de cine
Trivial de Cine, Música y Literatura
Libros de Cine Clásico
Películas recomendadas
Preguntas y respuestas de cine, música o literatura
Preguntas Cine- Orden Alfabético
AlohaVídeos- La Actualidad en Imágenes
Archivo de Noticias
Autores de las críticas, biografías, respuestas...
Aviso Legal
Publicítese en AlohaCriticón
Contacto

Libros Aloha Discos
Libros Críticas Cine Clásico
Fallo XVIII Certamen de Relato Corto
Últimos leídos
-> La Princesa Mononoke (1997) de Hayao Miyazaki
-> Jennifer Connelly. Biografia, filmografia y fotos.
-> Julia Ormond. Biografia, filmografia y fotos.
-> Mariska Hargitay. Biografia, filmografia y fotos
-> La Encajera (1977) de Claude Goretta
-> Shannon Elizabeth. Biografia, filmografia y fotos.
-> Jamie Lee Curtis. Biografia, filmografia y fotos.
Más AlohaCriticón
> Libros - ViajeLiterario
> Música - AlohaPopRock
> Trivial Aloha de Cine, Música y Literatura
> RSS

La Princesa Mononoke (1997) de Hayao Miyazaki
Compartir:  Compartir en Facebook   Compartir en Twitter   Compartir en Google Buzz   Añadir a Yahoo   Enviar a Meneamé   Enviar a Digg   Enviar a MySpace   Enviar a un amigo
Puntuación lectores
9.5/10Vota tú esta película

LA PRINCESA MONONOKE (1997)
Director: Hayao Miyazaki.
Intérpretes: Película de animación.


El mundo se muere, condenado por el odio y el furor de los sueños estériles que nacieron en él. Las luchas que oponen al hombre, la naturaleza y la sociedad, continuarán hundiéndoles en el lodo alimentado por sus ideales inaccesibles, sus batallas de titanes no conocerán un final feliz.
La Dama Eboshi, líder de la ciudad de Tatara Ba, recupera la dignidad de los parias. Ofrece a su pueblo de leprosos, prostitutas y esclavos, un trabajo decente, una vida honorable.



Para subsistir vende armas al emperador, saqueando el bosque cercano para alimentar el fuego de su herrería. Por supuesto, los ancianos Dioses protegen el reino de la Dama Naturaleza, desencadenando océanos de rabia para aniquilar a los humanos. En cuanto a las tropas del imperio, conspiran para aumentar su poder, acariciando la vana esperanza de sustraer los secretos de las divinidades. Y, en el corazón del conflicto, Ashitaka el maldito y San, la princesa monstruo se aman. Pero deberán elegir un bando...

“La princesa Mononoke” es una película perfecta. Podríamos dejar esta crítica ahora mismo y no nos habríamos dejado ni un detalle, y eso es algo que no se puede decir de casi ninguna producción cinematográfica, ni siquiera hablando de los más grandes directores, porque, sin lugar a dudas, pocos han conseguido dominar la pantalla con la magistralidad de Miyazaki. Su magia, porque me resisto a llamarla de otra manera, es como un lazo que ata al espectador ante la imagen, le impide moverse y, en algunos momentos cumbre, incluso le impide respirar.

Los temas tratados en “La Princesa Mononoke” – la lucha de hombres y mujeres por vivir en armonía y en comunión con la tierra – son enteramente universales y atemporales, a la vez que completamente adultos. Desde el primer segundo de proyección, el relato que Miyazaki hace de la época Muromachi (1392-1573), combina con una sabiduría excepcional el análisis antropológico y etnográfico más rigurosos con una visión fantasiosa de la realidad, quizás herencia de ciertas películas de Kurosawa, en el centro de la cual se coloca al espectador, a la vez que se resuscitan leyendas y tradiciones japonesas que el cine actual parece haber olvidado.
Las imágenes resuscitan el Japón feudal de los samurais que sirven a ambiciosos amos, con su naturaleza aún virgen y sus animales sabios y poderosos, sus dioses aún vivos y sus odios ancestrales que desembocan en luchas salvajes, y lo hace con una estética afin a films como “Ran”, es una obra de animación colorista y compleja en la que parece que se quiera mostrar hasta el más ínfimo detalle y, a la vez, la grandiosidad de las acciones colectivas en grandes planos generales, jugando con la luz y con sus reflejos y brindando al espectador un maravilloso espectáculo visual y plástico con el que expresar la tragedia de la evolución, del cambio y, en resumen, de una humanidad demasiado poderosa y aniquiladora. Para ello, Miyazaki crea unas acuarelas de una belleza conmovedora y emocionante, y situa a los personajes en un entorno natural muy bien captadoen el que cobran vida de una manera que trasciende tanto los límites habituales de la animación como los de las películas de acción.

Gran admirador de John Ford, Miyazaki rinde tributo a esta leyenda norteamericana con su creación de la ciudad fronteriza de Tatara Ba o Ciudad de Hierro, que podría situarse en cualquier frontera, ya sea americana o japonesa. Una ciudad parecida a las de las películas clásicas, como “My darling Clementine” (“Pasión de los fuertes”). También ha poblado la ciudad de personajes salidos de grupos marginados y minorías oprimidas, algo que rara vez aparece en las películas japonesas, y los ha convertido en seres ansiosos, ambiciosos y duros, seres que encarnan las cualidades más valoradas en la vida fronteriza, aunque resulten devastadoras para la naturaleza.

Eva Pesquera

Enlaces

Hayao Miyazaki

Artículos Relacionados:

© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.

 

Estrenos


Críticas


Estrellas

Aloha PopRock El Criticón Viaje Literario
Biografías y discografías
Novedades discográficas
Discos Recomendados
Preguntas Rock
Críticas de discos
RadioPsico60s
Libros-Guías Rock
Trivial Aloha
Estrenos de cine
Novedades en DVD
La Taquilla
Películas recomendadas
Críticas de películas
Estrellas del cine actual
Intérpretes cine clásico
Libros Cine Clásico
Novedades literarias
Libros más vendidos
Literatura en el cine
Libros recomendados
Biografías de escritores
Comentarios de libros
Certamen Relato Corto
Citas de escritores
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
Aviso Legal |  ¿Quiénes somos? |  Publicidad |  Contactar |  RSS  ]