Buscar:
Menú
Inicio El Criticón
Inicio Aloha Criticón
Estrenos de cine
Novedades en DVD
Críticas de películas de todos los tiempos
Estrellas del cine actual
Protagonistas del cine clásico
La Taquilla de cine
Trivial de Cine, Música y Literatura
Libros de Cine Clásico
Películas recomendadas
Preguntas y respuestas de cine, música o literatura
Preguntas Cine- Orden Alfabético
AlohaVídeos- La Actualidad en Imágenes
Archivo de Noticias
Autores de las críticas, biografías, respuestas...
Aviso Legal
Publicítese en AlohaCriticón
Contacto

Libros Aloha Discos
Libros Críticas Cine Clásico
Fallo XVIII Certamen de Relato Corto
Últimos leídos
-> Solo se vive una vez (1937) de Fritz Lang
-> The Killer (1989) de John Woo
-> Andy Garcia. Biografia, filmografia y fotos.
-> Aeon Flux (2005) de Karyn Kussama
-> El Topo (2011) de Tomas Alfredson
-> Claire Bloom. Biografia, filmografia y fotos
-> La Mansión De Los Siete Placeres - Dean Martin - Sharon Tate - En Papel
Más AlohaCriticón
> Libros - ViajeLiterario
> Música - AlohaPopRock
> Trivial Aloha de Cine, Música y Literatura
> RSS

Solo se vive una vez (1937) de Fritz Lang
Compartir:  Compartir en Facebook   Compartir en Twitter   Compartir en Google Buzz   Añadir a Yahoo   Enviar a Meneamé   Enviar a Digg   Enviar a MySpace   Enviar a un amigo
Puntuación lectores
6.6/10Vota tú esta película

SOLO SE VIVE UNA VEZ (1937)

Director: Fritz Lang
Intérpretes: Henry Fonda, Sylvia Sidney, Barton MacLane, Jean Dixon.

Eddie Taylor (Henry Fonda) sale de la cárcel después de cumplir su tercera detención. Una cuarta le supondrá la condena a pena de muerte. Fuera de presidio le está esperando su novia Joan Graham (Sylvia Sidney), con quien intentará comenzar una nueva vida como camionero.
Tras ser despedido de su trabajo, Taylor será acusado injustamente de robo y asesinato y condenado a la silla eléctrica.



Un magnífico título del maestro Fritz Lang, de arrebatador lirismo y gran intensidad, remarcada por sus trazos expresionistas.
Despliega una historia de perdedores vitales, redención imposible y amor incondicional de consecuencias trágicas, desarrollada con una narración tensa y enérgica, rica en detalles y desenvuelta en una atmósfera pesimista, repleta de nocturnidad, sombras y humo.

El enervado sentido romántico de este melodrama criminal y los obstáculos para la reiserción del ex presidiario a causa de los prejuicios e insensibilidad de la sociedad culminan en un último acto de menor interés que sus fascinantes tramos previos, vinculando el relato con las peripecias de Bonnie y Clyde en unos personajes estupendamente interpretados por la pareja Henry Fonda y Sylvia Sidney, ambos de infausto destino.

Enlaces

Henry Fonda


Atención: Contiene Spoiler
Cuando Eddie (Henry Fonda) sale de la cárcel sabe que la próxima vez que regrese será para no volver a ser libre jamás. Intenta rehacer su vida y formalizar su relación con su novia Joan (Sylvia Sidney) casándose con ella.
Pero la reinserción en la sociedad es difícil; sobre todo cuando a Eddie le acusan de un robo con homicidio que él no ha cometido. Asustado ante la posibilidad de regresar a prisión, comienza una huida de consecuencias irreversibles.

La segunda película norteamericana de Fritz Lang después de la opresiva Furia (Fury, 1936) en la que Spencer Tracy -como el personaje de Fonda- sufre la incomprensión social derivada de una justicia vengativa, rencorosa e intervenida.

La sombra del expresionismo alemán se sigue notando en este film, muy germánico, en el que el triunfo del amor es lo que prima por encima de todo en la trama.
Contiene secuencias sencillamente memorables y de fuerte carga poética: en la primera noche de la luna de miel Eddie le cuenta a Joan, en el estanque, como las ranas mueren después de hacerlo su pareja; seguidamente vemos como el salto de uno de los batracios difumina el reflejo de los amantes en el agua; auténtica premonición del trágico final que ambos van a vivir.

Memorables son también las secuencias de la confrontación de Eddie con el padre Dolan en la puerta de la prisión, así como la frase que Eddie repite: they made me a murder/ellos me convirtieron en un asesino.

Además, un impresionante final fatalista que culmina con la muerte de los amantes entrelazados mientras escuchamos la voz del padre Dolan prometiéndoles un futuro lleno de amor y prosperidad. Así culmina, no sólo una de las mejores películas de la fructífera carrera de Fritz Lang, sino uno de los mejores títulos de la historia del cine.

Eduardo Villanueva

Enlaces

Henry Fonda

Artículos Relacionados:

© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.

 

Estrenos


Críticas


Estrellas

Aloha PopRock El Criticón Viaje Literario
Biografías y discografías
Novedades discográficas
Discos Recomendados
Preguntas Rock
Críticas de discos
RadioPsico60s
Libros-Guías Rock
Trivial Aloha
Estrenos de cine
Novedades en DVD
La Taquilla
Películas recomendadas
Críticas de películas
Estrellas del cine actual
Intérpretes cine clásico
Libros Cine Clásico
Novedades literarias
Libros más vendidos
Literatura en el cine
Libros recomendados
Biografías de escritores
Comentarios de libros
Certamen Relato Corto
Citas de escritores
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
Aviso Legal |  ¿Quiénes somos? |  Publicidad |  Contactar |  RSS  ]