Un magnífico título del maestro Fritz Lang, de arrebatador lirismo y gran intensidad, remarcada por sus trazos expresionistas. Despliega una historia de perdedores vitales, redención imposible y amor incondicional de consecuencias trágicas, desarrollada con una narración tensa y enérgica, rica en detalles y desenvuelta en una atmósfera pesimista, repleta de nocturnidad, sombras y humo.
El enervado sentido romántico de este melodrama criminal y los obstáculos para la reiserción del ex presidiario a causa de los prejuicios e insensibilidad de la sociedad culminan en un último acto de menor interés que sus fascinantes tramos previos, vinculando el relato con las peripecias de Bonnie y Clyde en unos personajes estupendamente interpretados por la pareja Henry Fonda y Sylvia Sidney, ambos de infausto destino.
Enlaces
Henry Fonda

La segunda película norteamericana de Fritz Lang después de la opresiva Furia (Fury, 1936) en la que Spencer Tracy -como el personaje de Fonda- sufre la incomprensión social derivada de una justicia vengativa, rencorosa e intervenida.
La sombra del expresionismo alemán se sigue notando en este film, muy germánico, en el que el triunfo del amor es lo que prima por encima de todo en la trama.
Contiene secuencias sencillamente memorables y de fuerte carga poética: en la primera noche de la luna de miel Eddie le cuenta a Joan, en el estanque, como las ranas mueren después de hacerlo su pareja; seguidamente vemos como el salto de uno de los batracios difumina el reflejo de los amantes en el agua; auténtica premonición del trágico final que ambos van a vivir.
Memorables son también las secuencias de la confrontación de Eddie con el padre Dolan en la puerta de la prisión, así como la frase que Eddie repite: they made me a murder/ellos me convirtieron en un asesino.
Además, un impresionante final fatalista que culmina con la muerte de los amantes entrelazados mientras escuchamos la voz del padre Dolan prometiéndoles un futuro lleno de amor y prosperidad. Así culmina, no sólo una de las mejores películas de la fructífera carrera de Fritz Lang, sino uno de los mejores títulos de la historia del cine.
Eduardo Villanueva
Enlaces
Henry Fonda
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
|