A partir de unos personajes reales y con un sólido guión de David Newman y Robert Benton
(posteriormente tambien realizador de títulos interesantes como "Kramer
contra Kramer"), Arthur Penn crea una rotunda obra maestra. La habilidad de Penn a la hora de manejar a sus personajes en
su debido momento es sobrecogedora y demuestra su increíble capacidad
narrativa para ocupar sin altibajos las casi dos horas que dura el filme a
pesar de lo escaso de su historia. Penn usa aquí un estilo más propio del
cine europeo que del norteamericano de aquella época con secuencias de una
delicadísima intensidad y una fotografía realmente soberbia (esta última
galardonada con un Oscar). Francamente es una grata sorpresa el ver como
este habilidoso director es capaz de filmar una escena de amor entre Bonnie
& Clyde con la misma habilidad y maestría que un atraco a uno (de los
muchos) bancos es robado por la pareja. Y todo ello aderezado con un toque
tan personal como innovador.
La pareja protagonista, tanto Dunaway en el papel de Bonnie y Beatty en el
papel de Clyde, es maravillosa y no se me ocurriría alguna otra pareja de
aquel entonces para encarnar a dichos personajes. Parece como si ambos
personajes hubieran sido escritos para ellos. Tambien es digno de mención el
trabajo de Gene Hackman que, aunque escaso en metraje, es muy de agradecer
respecto a interpretación. Mención aparte el personaje de la histérica
cuñada de Clyde, encarnado por una Estelle Parsons que fue premiada en los
Oscars de aquel año como mejor actriz secundaria.
La sensación de encontrarnos ante un Romeo y una Julieta incomprendidos por
el mundo que les rodea, revelandos finalmente contra el propio
sistema que les limita es simplemente maravillosa, siendo la base de una
historia con mucha fuerza que mezcla violencia, humor (propiciado por una
sorprendente aparición de ¡Gene Wilder!) y una cierta cantidad de erotismo y
dramatismo.
En su desarrollo vamos viendo (como si de una especie de Road-Movie se tratara)
como estos dos rebeldes se organizan poco a poco y como a medida que va
pasando el tiempo, su relación se va estableciendo más y más.
Penn introduce muchas secuencias de robos y asaltos, pero lo hace con
sabiduría, sabiendo que despues de estas escenas, es necesario profundizar
en la personalidad e indagar en los intereses de cada personaje, salvando
esta película del genero de acción y transportándola a un género que va
mucho más allá: el melodramático. Además se sirve del contexto de la
película (Estados Unidos, años 30) para hacer una auténtica recreación de
como era el país por aquel entonces.
Cualquier halago es poco, "Bonnie & Clyde" supone en mi opinión una de las
mayores joyas que ha propiciado el cine americano en los últimos 50 años y
una de las obras cumbres del cine gansteril (al que tanto amo), a la altura
de títulos tan descatables como "Scarface", "El Padrino" (ya posterior a
esta película) o "Uno de los Nuestros" (como pueden comprobar, auténticas
palabras mayores de este tipo de cine). Sin duda alguna esta película no
envejece con el paso del tiempo y se mantiene fresca e impactante como en el
primer día, lo que propiciará que posteriores generaciones podrán verla sin
reparos y sin que les importe mucho el hecho de que estén viendo una
película "carca" (así podrían descubrir que el cine va mucho más allá de
películas como "A todo Gas", "American Pie" y todas sus respectivas
secuelas). Una auténtica obra maestra que eleva al cine a la categoría de
arte en estado puro.
Juan Francisco Fernández
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