"Alta tensión" supone el debut en la dirección del francés Alexandre Aja,
con un film que fue galardonado en el festival de Sitges con los premios a
mejor director y mejor actriz. Cuando uno contempla el film, no puede sino
darse cuenta de que Aja es una realizador interesante, con cosas que contar,
y que puede ser tenido en cuenta en futuras producciones.
Con un argumento bastante manido, como puede ser el de chica huyendo de
maníaco asesino, mil veces visto en el género del terror y el suspense, Aja
consigue crear una atmósfera inquietante,con escasos diálogos, pero muy
buena planificación, extrayendo suspense a través del uso del sonido, algo
de lo que deberían aprender otros, más centrados en golpes de música que al
fin al cabo avisan de lo que va a pasar.
En el apartado actoral, hay que destacar a la protagonista, que cumple con
suficiencia su papel de chica asustada, pero valiente en el fondo. Asimismo,
es remarcable la caracterización del asesino, al que apenas llegamos a ver
la cara, con una visera que suele ocultar la expresión de sus ojos.
El gran pero de la película se halla en el giro final de la trama. Por lo
visto al director le parece que el guión no era lo bastante sustancial, y
pretendiendo ser original, que no lo es, se saca de la manga una
justificación muy tramposa. Con todo ello, lo que consigue es estropear el
buen tino que había mantenido hasta el momento, y rozar la astracanada, con
una explosión de sangre que convierte a "La Pasión de Cristo" en un film
apto para todos los públicos.
De cualquier modo, pese al mal sabor de boca que deja el final, nos hallamos
ante una cinta interesante, que no renuncia a la hemoglobina, ni mucho
menos. Supone una cierta variación en el panorama del terror actual, con
productos americanos efectistas y descafeinados, y orientales haciendo
siempre hincapié en niñas que se manifiestan desde el más allá. Podría haber
resultado mejor si se hubiera mantenido la sencillez, pero que le vamos a
hacer. David García
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