Su- Sumi y Su-Suyon (dos hermanas) han vuelto a casa.
De pronto ya sabes que te encontrarás con otra película japonesa donde lo que más atemoriza son unas niñas. Y en efecto es así, pero tal vez esté mal poner dentro del mismo saco a esta cinta, ya que creo que ha sido la única película oriental, que atemoriza a occidente, inteligente.
No trata de dar sustos a modo rutinario, sino que intenta explicar la historia de esas dos niñas acompañadas del terror que pueda haber viviendo en una casa con más de un secreto y una madrastra un tanto extraña y acosadora.
Como es de recibo en el film hay un giro de 360º y realmente tu corazón da un vuelvo intentando recordar todo lo que has visto hasta el momento para comprobar que en realidad la nueva sorpresa concuerda.
Una estética absorbente, con una historia muy interesante y que encierra (algo que no es normal en este tipo de películas) unas interpretaciones memorables, sobre todo la de la niña protagonista y la "perversa" madrastra.
Una película diferente con líneas del típico cine japones que últimamente traspasa nuestras fronteras, pero que a la vez se escapa de los cánones establecidos.
Por cierto, un cartel muy atrayente.
Lo mejor: la niña, la madrastra y sus momentos de tensión.
Lo peor: un final un tanto enrevesado.
Miguel Calvo Marqués