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Interesante y entretenida cinta de acción tailandesa que ha batido records
de taquilla en todas las salas orientales protagonizada por Tony Jaa, nuevo
héroe del cine de artes marciales. Con ella disfrutarán como nunca los
amantes de las peleas sin artificio. Lejos de los mamporros irreales y
fantasmagóricos en los que se ven envueltos otras estrellas como Jet Li en
producciones americanas, aquí los combates carecen de efectos digitales o
los famosos cables utilizados en el cine de acción convencional (no hablemos
ya de las interpretadas por los Vin Diesel de turno), en “Ong Bak” los
combates resultan extremadamente reales gracias a unas fantásticas
coreografías y a la habilidad del mencionado Jaa, muy dotado para este tipo
de artes y cuyos recursos interpretativos no resultan tan limitados como en
otros especialistas del género.
El mayor lastre que se encuentra el guerrero muay thai es un paupérrimo
guión, esquemático y previsible a más no poder y que recuerda a los
videojuegos de las recreativas de principios de los 90 en los que había que
avanzar, pegar, seguir avanzando y seguir pegando. Por suerte al disfrutar
de los combates y acrobacias este defecto pasa a un segundo plano ya que el
verdadero atractivo está en ver en acción al verdadero guerrero muay thai.
Un consejo: no tomen en serio el anti-occidentalismo que respira la
película. Carlos Morcillo
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