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"Team América" es la nueva película del dúo formado por Trey Parker y Matt
Stone, creadores de la gamberra serie de animación televisiva "South Park",
de la que ya hicieron un film en su momento. Previamente habían trabajado en
imagen real en "Orgazmo". En esta ocasión, se sacan de la manga una película
hecha con marionetas que se burla descarnadamente de la política y el
terrorismo internacional.
En una época en la que se impone la ideología bienpensante en una sociedad
hipócrita y cobarde, resulta en cierto modo reconfortante el comprobar que
existe gente dispuesta a meter el dedo en el ojo de lo políticamente
correcto, y dejar a la altura del betún los tejemanejes que tienen lugar en
nuestro mundo, al fin y al cabo, pura fachada sin sustancia.
Ayudándose de unas marionetas con hilos bastante visibles, Parker y Stone,
parodian en primer lugar las producciones de Jerry Bruckheimer (La Roca,
Pearl Harbor,etc), usando todos los tópicos que uno puede ver en las cintas
de acción que apadrina este señor (la música apocalíptica, personajes de
trazo único, amoríos y sentimentalismo de medio pelo...). Mediante la forma
de este tipo de películas, asistimos a una deformación de la situación
política internacional, con un grupo de americanos dispuestos a guerrear lo
que haga falta en nombre de la libertad, una ONU pusilánime y un grupo de
actores creyendo que son los adalides de la libertad de pensamiento. Así
pues, Parker y Stone no dejan títere con cabeza, dando cera a diestro y
siniestro, como debe ser.
Los que sean fans del "toque Lubitsch", del humor fino y la sugerencia, más
vale que no se acerquen a ver la película, puesto que sus creadores optan
por la sal gorda y cuanto más brutalidades mejor (veáse la vomitona de una de
las marionetas), algo que no cogerá sorprendidos a los que hayan seguido los
anteriores trabajos de Parker y Stone. Resulta reconfortante comprobar que
queda gente dispuesta a tocar las narices al personal, a oponerse al
pensamiento único y a tomarse la política internacional como lo que es: una
serie de tontos jugando a los soldaditos.
Sin embargo, por ser un film hecho a base de gags, no es una cinta que quede
muy grabada en el subsconciente mucho tiempo después de verla, lo que la
hace perder algo de efectividad, pero tampoco creo que Parker y Stone
pretendieran eso, quizás demostrar una vez más lo absurda que es la
realidad. Con todo lo que por aquí se dice del cine yanqui, yo quisiera ver
un día una película española con esta carga de mala leche y capacidad de
autocrítica sobre un atentado ocurrido en ciertas estaciones de tren, a ver
quien tiene narices de hacerla. David García
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