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"Este relato no es una confesión ni tampoco una acusación y mucho menos una
aventura, ya que la muerte no es ninguna aventura, para quienes se enfrentan
a ella cara a cara. Sencillamente trata de hablar de una generación de
hombres a quienes a pesar de haber escapado de las bombas, la guerra
destruyó".
Con estas breves líneas de apertura escritas en pantalla, comienza "Sin
novedad en el frente" su descenso a una espiral de muerte, destrucción,
inutilidad y sueños que se convierten en pesadillas, cortesía de una guerra
que fue calificada como "la guerra que acabará con todas las guerras".
Basada en una novela de Erich María Remarque, que de hecho sirvió en la
Primera Guerra Mundial, entramos dentro de las vidas de unos adolescentes
alemanes, unos jóvenes estudiantes, que aleccionados por su anciano profesor
sobre el gran honor que supone el luchar por la Madre Patria, literalmente
ceden sus vidas, pero no sin ser antes testigos de los horrores de la
guerra. Su devoción y alegría por defender su país es tal que, egoístamente
sólo sueñan con el honor y el reconocimiento, dejando a un lado el
sufrimiento y preocupación de sus familiares.
Paul Baumer (Ayres) es uno de los alumnos que más hipnotizado queda
después del discurso del profesor y anima a sus compañeros indecisos de que
deben de cumplir el deber de luchar por el país que les vio nacer. Con
cierta candidez deducen y piensan que la guerra no durará mucho tiempo y que
ellos volverán a casa antes de que se enfríe la comida. Imaginan la guerra
como una aventura, adoptando actitudes engreídas, creyendo que ello serán
los únicos que no recibirán una bala, pero tarde o temprano se darán cuenta
de que han caído en un infierno terrenal, donde sólo se conocen dos cosas
sobre el campo de batalla.sobrevivir o morir. Las risas y sus pensamientos
gloriosos pronto serán borrados de su cara y cerebro respectivamente cuando
afrontan su primera fatalidad y aún entonces negarán esa realidad. La Muerte
no puede ser obviada.
Superando un duro entrenamiento, pero poco efectivo, son enviados como
carnaza al frente, son como niños temerosos vagando por el bosque
desconociendo lo que más adelante les espera. Pronto comprenderán que tratar
de vivir allí no es fácil y padecerán hambre, aprenderán que la comida viene
cuando quiere. Los veteranos se ríen de ellos, de su inocencia, de la
incomprensión que les produce el hecho de que sean voluntarios es esa
cruenta lucha. Uno de esos veteranos, Katcinsky, poco a poco se convierte en
un padre de ellos y bajo su ala los reclutas van cayendo, abandonando la
vida.
Lew Ayres era muy joven cuando protagonizó esta película, pero fue un
empujón a su carrera. Su actuación no se basa en una profundidad de diálogo,
sino de saber decir la frase adecuada en el momento oportuno y sus gestos
son más fuertes que sus palabras, su lenguaje corporal proyecta todo lo que
quiere reflejar en pantalla. Louis Wolheim (que poco después murió de
cáncer) da vida a Katcinski, esta magnífico en su interpretación. Es un
veterano curtido en mil batallas, con un gran carisma entre los jóvenes
reclutas muy patente.
El director Lewis Milestone es uno de los guionistas de "Sin novedad en el
frente", y realiza una película elegante, una de las más grandes epopeyas
jamás hechas sobre las miserias de la guerra. Posteriormente, Milestone se
curtió como un buen director de dramas bélicos como en "Un paseo bajo el
Sol" o "La cima de los héroes", aunque tal vez sea más conocido por dirigir
a Marlon Brando en "Rebelión a bordo". La fotografía nos muestra la locura
de la batalla, con un montaje en escenas bélicas impecable, a veces
recordando a "Salvar al soldado Ryan", con escenas impactantes del efecto de
las bombas o las magníficas tomas de Milestone, haciendo un barrido lateral
de la cámara simulando ser una ametralladora ,viendo caer a los soldados uno
a uno.
A pesar de sus escenas de acción, el mensaje antibélico de la película es
claro, como en las escenas que suceden en el permiso de Paul, cuando regresa
a su hogar, donde su madre está profundamente preocupada, de como su padre
se enorgullece de ver a su hijo de uniforme, de como los viejos de lugar le
rinden gloria y discuten sobre un mapa la mejor manera de ganar la guerra,
como si los soldados fueran meros peones y después de regresar a su antigua
escuela y ver como su antiguo profesor alecciona a nuevos alumnos,
relatándoles el esplendor y gloria que les espera, creando en Paul estupor y
rabia. Ve reflejado en esos jóvenes su antiguo espíritu y ahora es un hombre
que ha estado bajo las garras de la muerte y ha vivido para contar la
violencia que a toda guerra rodea. El único lugar donde puede ser
comprendido es donde están y han caído sus compañeros, un sitio terrible,
intentando encontrar un pedazo de belleza en una mariposa, resultando fatal
para su destino. Todos son fantasmas en un campo lleno de cruces.
Esta es una película por la que no pasa el tiempo, hace un acercamiento real
a la guerra y a todo su entorno. El relato tiene tal frescura como hace más
de 70 años. Las batallas son siempre libradas por la juventud, que no eran
conscientes de su inútil sacrificio, creyéndose invencibles e invulnerables.
Los que nunca tendrán que afrontar a la Muerte siempre les gritarán desde
atrás, alentándoles a avanzar, pero incapaces de ponerse en vanguardia. Esos
hombres, escondidos en sus cuarteles lejos de la batalla, seguirán mandando
jóvenes y más jóvenes a luchar y a morir por ellos.
"Sin novedad en el frente" se ha ganado por derecho propio el considerarse una de las
mejores películas antibélicas de la historia. Javier Leiva
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Lewis Milestone
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