|
Elaborada cinta dramática del atípico director Darren Aronofsky, que nos
transporta a un mundo de sueños y obsesiones, pesadillas e ilusiones,
mostrándonos el poder de la droga, y como esta, ya sea la heroína o la
televisión, es capaz de destruir las esperanzas los deseos y las ilusiones
de aquellos que la toman, o simplemente la rodean.
Aronofsky quien nos deslumbró con la más que fabulosa "Pi", recrea en este
film el submundo de las drogas, y para ello se vale de un majestuoso guión
firmado por él mismo, en el que se critica y rechaza una de la drogas mas
potentes que nos asolan, la televisión, comparándola hasta extremos
ilimitados con la heroína. Con un montaje dinámico, alegre e incluso
adictivo, nos lleva directos a las pupilas de aquellos que ven la droga con
ojos de consumidores, nos hace caminar por la delgada línea que separa le
mente y el corazón, para llegar a caer en la complejidad del inconsciente,
cuando ya no se sabe que es realidad y que es ficción.
Una increíble Ellen Burstyn, acompañada de Jared Leto y de la siempre guapa Jennifer Connelly,
son los conejillos de indias, los ratones de laboratorio, de esta curiosa y
completa película que hace débil el alma humana.
Ayudada por una fotografía colorida y colorista, unos actores con toda la
carne en el asador y una música capaz de transgredir cualquier forma de
vida, este jaque a la sociedad, este envido a la vida, se convierte en una
obra de impactante fuerza, de riqueza moral y filosófica, capaz de hacer
mella en todo aquel que libre de prejuicios se detenga a ver esta película
que vuelve a hacer del cine un método de enseñanza universal.
Ignacio Moralejo Gutiérrez
Enlaces
Jared Leto
Jennifer Connelly
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
|