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Una vez que Akira Kurosawa encumbrara el mundo de los samuráis
glosando sus epopeyas, los cineastas actuales han vuelto a ese atractivo
universo. Se pueden citar, entre otras, a "El último samurai" (2004), a la
mayor gloria de Tom Cruise, un militar occidental convertido de la noche a
la mañana en guerrero oriental. Posteriormente Takeshi Kitano, con su
peculiar estilo, nos presentó al invidente luchador y justiciero "Zatoichi"
(2004). Y ahora llega "El ocaso del samurai", película japonesa que fue
seleccionada para competir por el Óscar en la categoría de mejor película
extranjera.
Sin embargo y por cuestiones de distribución, el orden mencionado se
invierte si se atiende al criterio cronológico de su producción.
Efectivamente, el año de rodaje de "El ocaso del samurai" se sitúa en el
año 2002, siendo pues anterior a las otras dos.
No obstante, y como curiosidad, hay puntos en común en el plano
interpretativo que entroncan a las tres. Así, el protagonista, Hiroyuki
Sanada, intervino en el papel de Ujio junto a Cruise y, por otro lado, Ren
Osugi es un habitual del elenco de Kitano, habiendo participado en "Hana-
bi" y "Flores de fuego".
La obra aquí comentada está dirigida por el veterano Yoji Yamada, quien
cuenta con un amplio bagaje creativo a sus espaldas; y su guión está
escrito por el propio director y por Yoshitaka Asama, que adaptan un relato
de Shuhei Fujisawa, un autor especializado en literatura de samuráis.
Narrada en "off" por la hija pequeña del personaje interpretado por
Sanada, Yamada nos presenta un original ejemplo de lo que debió ser el
último esplendor de la figura épica del samurai.
Aunque pudiera parecer, por su temática, un filme con continuos y
violentos choques físicos, nada más lejos de la realidad y de los títulos
citados anteriormente. "El ocaso del samurai" está dotada de una
estupenda y relajante fotografía, tiene un ritmo pausado sin que haya que
entenderlo como lento, y transcurre armoniosamente hasta culminar toda
una época de la cultura nipona.
Es, en definitiva, la historia del sacrificio de los samuráis, pero en esta
ocasión extrapolada al ámbito familiar. La situación extrema que supone el
que un hombre afronte la muerte de su joven esposa, sabedor de la ardua
tarea de hacerse cargo del crecimiento de su prole. Otro tipo de brega
pero, sin lugar a dudas, más constructiva que lo que supone tirar de
katana.
Alberto Alcázar
Las GUÍAS DE POP Y ROCK Años 50-60-70-80-90. Elvis, Beatles, Stones, Led Zeppelin, U2, REM... [+] Infórmate.
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