 | RAMON NOVARRO
(1899-1968)
Uno de los grandes latin lovers del cine mudo, Ramón Novarro (de nombre real José Ramón Gil Samaniegos) nació en Durango (México), el 6 de febrero de 1899. Ramón creció en el seno de una familia acomodada, pues su padre era un prestigioso dentista. El estallido de la Revolución provocó la marcha de toda la familia a los Estados Unidos, ubicandose en la ciudad de Los Angeles en el año 1914.
En su adolescencia comenzó a trabajar en el mundo del espectáculo, en oficios como camarero cantante, intérprete en obras de vodevil o profesor de piano. En 1916 logró iniciar su carrera como actor en Hollywood, cuando intervino en papeles secundarios en títulos como "Juana de Arco" (1916) o "The little american" (1917), ambos dirigidas por Cecil B. DeMille. |
Su salto al estrellato se produjo cuando protagonizó "El prisionero de Zenda" (1922), título dirigido por Rex Ingram.
Comparado en su día con Rodolfo Valentino, Novarro brilló en películas como "Scaramouche" (1923), "El árabe" (1924), las dos dirigidas por Ingram y co-protagonizadas por la mujer de este último, Alice Terry; "Ben-Hur" (1926) de Fred Niblo o "El príncipe estudiante" (1927), una película dirigida por Ernst Lubitsch.
El cambio del cine mudo al sonoro no perjudicó la imagen de galán de Novarro, que poseía una apreciable voz, pero la calidad de sus películas dejaron mucho que desear, hecho que deprimía al actor de origen mexicano al ver como poco a poco iba perdiendo su estatus estelar.
En la década de los 30 su películas más importante fue "Mata Hari" (1932), dirigida por George Fitzmaurice y co-protagonizada por Greta Garbo. Poco a poco fue retirándose de la gran pantalla, a pesar de que volvería intermitentemente interpretando a personajes secundarios en títulos como "Crisis" (1950) de Richard Brooks o "El pistolero de Cheyenne" (1960) de George Cukor.
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El fin de Ramón Novarro, que era homosexual, resultó bastante brutal, ya que dos hermanos, Tom y Paul Ferguson, fueron invitados por Novarro a su hogar para mantener un encuentro sexual, pero los hermanos lo que hicieron fue intentar robarle, destrozando su hogar y ensañándose con el ya anciano actor, torturando y asesinándole cruelmente (se cuenta que apareció desnudo, con el rostro desfigurado y un consolador introducido en su garganta).
Era el 30 de octubre de 1968 y Ramón Novarro moría con 69 años.
Películas criticadas
El gran robo (1949)
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