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Con la intervención de dos actores de reciente descubrimiento para el
público español, como son Maya Sansa y Luigi Lo Cascio, intérpretes
de "La mejor juventud" (2003) en los papeles de Mirella y Nicola, Marco
Bellocchio recrea el secuestro del político italiano apoyándose, entre otros
materiales, en la novela "El prisionero" de Anna Laura Braghetti y en las
propias cartas de Aldo Moro.
De una manera muy personal, el comprometido director presenta, con la
frialdad que aportan los años pasados y que se exige al enjuiciar unos
hechos tan trágicos, la absurda dialéctica entre la vida de un ser humano y
las abstractas convicciones políticas.
La originalidad del planteamiento de Bellocchio reside en incorporar, dentro
del comando brigadista, a una mujer (aunque también podría haber sido un
hombre). Este hecho hace que en el relato surja una postura más
compasiva que se cuestiona la confrontación citada, es decir, si las ideas
pueden prevalecer sobre la existencia de una sola persona.
De forma adicional e inteligente, Bellocchio introduce en el drama un par de
finas pinceladas humorísticas, sustentadas en secuencias absurdas pero
bien hilvanadas en el guión.
Se señaló anteriormente "La mejor juventud", pues bien, además de la
inclusión de dos de sus intérpretes y el año de realización, curiosamente
hay otros puntos en común con la misma, como por ejemplo, el empleo
desempeñado por Maya Sansa en ambas (bibliotecaria), o bien, la
utilización de archivos históricos de la televisión de aquélla época (no en
vano, la RAI está detrás de ambas producciones).
"Buenos días, noche" no pasa de ser un discreto trabajo del siempre
interesante Bellocchio, a pesar de haber sido un título reconocido y
galardonado.
No obstante, para quien quiera indagar aún más en las claves de este
negro episodio de la política italiana, es recomendable el magnífico libro "El
caso Aldo Moro", con la garantía de estar escrito por uno de los autores
más importantes que ha dado la literatura italiana, Leonardo Sciascia.
Imprescindible.
Alberto Alcázar
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