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EVIL (2003)
Dirección: Mikael Hafström.
Intérpretes: Andreas Wilson, Henrik Lundström, Gustaf Skarsgard, Linda Zilliacus.

 
Erik Ponti (Andreas Wilson) es un adolescente problemático al que
expulsan del colegio por su comportamiento violento. Erik, en realidad, no
hace más que desahogarse de la difícil situación personal que vive en su
propia casa, derivada de la relación con su irascible padrastro. Debido a
ello, el muchacho será internado en un centro educacional para
adolescentes de familias aristocráticas y acaudaladas.
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Con el paso del tiempo, se consolida el aserto que proclama que las
películas cuyo argumento se centra en la interrelación chicos-internado,
suele funcionar a la perfección en cuanto al reconocimiento del público y
de festivales. Ahí tenemos dos botones de muestra como son "Adiós,
muchachos" (1987) y "Los chicos del coro" (2004) que así lo atestiguan.
"Evil" es otro ejemplo de cómo las peripecias de los muchachos no
integrados, en las siempre conflictivas instituciones, provoca el
entusiasmo popular y la unanimidad de los jurados en los certámenes
cinematográficos.
La adaptación de un libro de Jan Guillou por el propio director de la cinta
Mikael Hafström y por Hasse Gunnarsson, es el cimiento sobre el que se
sustenta este título sueco en el que un inadaptado encuentra a su Pepito
Grillo y a su ninfa en el recinto de un correccional para privilegiados
mancebos, Stansberg, en donde las agresiones por parte de los bachilleres
a los alumnos de cursos inferiores, está tolerada por la dirección.
"Evil" es un drama que peca en exceso de maniqueísmo, resultado sobre
todo del histrionismo de determinados personajes, que hace que en su
conjunto se pierda mucho de la sustancia de este tipo de narraciones: si
no se logra contener la vis dramática, el efecto conseguido debilita la
buena intención del planteamiento.
De todo ello se desprende que el proceso de regeneración del joven Erik
Ponti se malogre en la pantalla, cuando pudiera haberse asistido a una
brillante exposición de lo que supone una mala educación o, dicho de una
manera más metafórica y aprovechando el título de una obra del psiquiatra
Rojas Marcos, de las consecuencias de "las semillas de la violencia".
Alberto Alcázar
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