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Interesante historia de ciencia-ficción llevada a la gran pantalla bajo el envoltorio de una película de cine negro partiendo de un guión del propio Alex Proyas, Lem Dobbs y del siempre interesante David S. Goyer (Batman Begins) para describir los entresijos de una sociedad oculta que hace uso y experimentación del control mental para evitar de esta manera su inevitable decadencia y extinción.
Se ha escrito bastante acerca de esta película incluso se ha rumoreado en más de una ocasión que los hermanos Wachowski se inspiraron en ella para confeccionar su “Matrix” (1999) al año siguiente de su producción. Lo cierto es que esta película paso casi desapercibida durante su estreno y a decir verdad tiene ciertas similitudes con el filme de los hermanos Wachowski en todo en su argumento, su aspecto visual, fotografía, iluminación, ambientación gótica etc...pero totalmente opuesta ya que si “Matrix” se centra más en la acción “Dark City” lo hace en el sentido de la investigación policial que forma parte de la estructura de su argumento, ya que la única secuencia de acción que hay en el filme es el combate mental entre el protagonista principal John Murdoch y el líder de Los Ocultos en la secuencia final donde destaca la gran fuerza visual y la pirotecnia de los efectos especiales que como siempre son imprescindibles para este tipo de producciones.
Pero cabe destacar ante todo que es una perfecta candidata a convertirse en una película de culto por su frescura y originalidad frente a la mencionada “Matrix”. Compleja desde el principio pero sin ser muy rebuscada pero que a medida que el espectador la ve, este queda atrapado por el conjunto de la historia hasta su sorprendente final.
Destacar la asombrosa capacidad de su director a la hora de abordar un proyecto de tal envergadura y complejidad en lo referente a su extraordinaria puesta en escena en la descripción de dos mundos diferentes de manipuladores y manipulados, los extraordinarios efectos especiales a la hora de mostrarnos las mil una metamorfosis que experimenta la cuidad durante el breve lapsus de tiempo por obra de Los Ocultos, y el no menos sorprendente diseño de producción de Patrick Tatopoulos, sin olvidar las excelentes interpretaciones a cargo de Kiefer Shuterland como el desquiciado psiquíatra Dr. Daniel Schreber y la estupenda y bella Jennifer Connelly como Emma la esposa del protagonista principal un personaje triste y atormentada por los falsos recuerdos que le han implantado.
Una película sumamente recomendable y de obligada visión para todos los amantes del género fantástico en general. Rostov
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William Hurt
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