|
Con empleo de material de archivo, una sensación realista con esencia de docudrama y una fotografía en blanco y negro de Robert Elwist, cuya textura capta con mayor eficacia la época temporal, acomoda mejor su atmósfera al turbio asunto y enfoca la trama y el tema sin provocar posibles desviaciones estéticas con el uso de colorines, George Clooney, en faceta de director y productor (con apoyo de Steven Soderbergh), se retrotrae en el tiempo para ubicarnos en la guerra fría y la paranoia de Joseph McCarthy, principal responsable de la Caza de Brujas que tanto daño hizo en su momento a la libertad ideológica.
Lo hace con una perspicaz mirada que colisiona el cuarto poder en un medio naciente como es la televisión con el poder político, pudiendo propagarse la significación de tal colisión de poderes más allá de su contexto histórico a través de una narrativa de ponderado tempo que permite la observación pausada de sus hechos y reflexiones, evitando un apresuramiento que podría inducir a la caricatura, el quebranto del tono adecuado y a la superficialidad, desbaratando así todo su mensaje.
También elude cualquier digresión emocional sobre los personajes, hecho que impide la dispersión más allá de la situación manifestada en imágenes. Para ofertar mayor densidad y dimensión emocional alrededor del aspecto situacional sin hastiar ni cargar hay que tener mucho talento narrativo y un guión de empaque, por eso Clooney, que sigue demostrando que posee criterio como cineasta, hace muy pero que muy bien en centrarse en lo que tiene que centrarse.
El resultado de la confrontación, en un tema muy propicio al aplauso elemental por el mero hecho “denunciatorio”, no termina de arrebatar pero sí resulta bastante meritorio, bien compactado en su tono de docudrama político y periodístico, con interpretaciones adecuadas y la plasmación de un retrato de convicciones, poder y actitudes bastante logrado, sin excesivas gratuidades demagógicas ni sermoneos insufribles.
Enlaces
George Clooney
Robert Downey Jr.
Patricia Clarkson
Frank Langella
Jeff Daniels

Miles de hombres de todas las profesiones, especialmente del mundo del arte y la cultura, perdían su empleo sin poder quejarse a nadie. Pero el noble periodista Edward R. Murrow junto con su equipo decidieron enfrentarse al poder desde la CBS para intentar erradicar un mal que se estaba extendiendo por momentos. Y a pesar de ser una guerra entre David y Goliat, se consiguió la caída de McCarthy y la victoria de la verdad.
Esta es la sinopsis y su realizador, el sorprendente George Clooney. Un hombre que, tras darse a conocer en “Urgencias” siempre ha sabido alternar productos independientes como “Solaris”, “Tres Reyes”, “O Brother”o “Bienvenidos a Collinwood” con otros pensados exclusivamente para la taquilla. Haber hecho bodrios como “Un día inolvidable”, “El pacificador”, “Batman y Robin” o “La tormenta perfecta” no le han dado gran prestigio en el mundo de la interpretación pero sí el dinero suficiente como para dirigir dos originales propuestas: la notable “Confesiones de una mente peligrosa” y la que ahora comento, “Buenos días, y buenas noches”.
Este gran trabajado film, que viene precedido por cuatro nominaciones a los Globos de Oro, seis a los Oscar y multitud de premios internacionales, se podría incluir en el género de documental de ficción, ya que te cuenta exclusivamente los entresijos políticos y periodísticos sucedidos en esta polémica época. No hay más. Los escenarios son la redacción de la CBS y la cafetería de al lado, los personajes, todos profesionales de la información, conversan una y otra vez sobre el tema aunque con una acertada evolución de la trama (que no de las personalidades).
David Strathairn (“Mi mapa del mundo”, “Las flores de Harrison”, “El inolvidable Simon Birch”), que encarna al periodista Murrow, realiza el papel de su vida (como así demuestra con el premio en Venecia obtenido). No interpreta al informador, descubre su alma y sus gestos, su serenidad y su temperamento. Con un pelo bien engominado y un eterno cigarro en mano (curioso es que todo el mundo en “Buenos días, y buenas noches” fume sin cesar) se sumerge profundamente en su personaje trabajando cada palabra que sale de su boca como si de la más vital y relevante se tratase.
El resto de elenco es digno, especialmente un recuperado Robert Downey Jr., que parece que por fin está levantando cabeza después de tanto tiempo sumergido en las drogas (la recientemente estrenada “Kiss Kiss Bang Bang” y ésta así lo demuestran).
La fotografía, vestuario, decorados, y un blanco y negro granulado sumergen al espectador irremediablemente en los años 50 del buen hacer periodístico y de la lucha contra el poder y el abuso. No está hecha para entretener en tiempo de ocio, sino para informarte y reflexionar. Recomendada para adultos mentalmente o gente acostumbrada al buen quehacer cinematográfico, no para adolescentes que busquen la acción fácil o los giros de guión sorprendentes. Esto es pura y llanamente información, aunque con breves pausas protagonizadas por una cantante de jazz con el fin de poder asimilar todo lo que está contando un Clooney en su mejor momento (acaba de hacer récord en la Hollywood al estar nominado al Oscar como mejor director y mejor guionista por “Buenas noches, y buena suerte” y mejor actor secundario por “Syriana”, también con trama política). Gonzalo Fuentes
Enlaces
George Clooney
Robert Downey Jr.
Patricia Clarkson
Frank Langella
Jeff Daniels
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
|