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EL SECRETO DE VIVIR (1936)
Dirección: Frank Capra.
Intérpretes: Gary Cooper, Jean Arthur, George Bancroft, Lionel Stander.

   
Cuando un millonario estadounidense fallece en accidente de coche en
Italia, un prestigioso despacho de abogados se encarga de realizar las
pesquisas para localizar al heredero.
Finalmente, el agraciado familiar, Longfellow Deeds (Gary Cooper) reside
en un pueblecito llamado Mandrake Falls, del que tendrá que salir para
hacerse cargo de los millones que le corresponden. |
"El secreto de vivir", Oscar a la mejor dirección, supone la primera película
de Capra en la que éste logra poner su nombre por delante del título,
después de obligar a ello al productor Harry Cohn.
A partir de un argumento defendido a capa y espada por el propio Capra
frente a algunos de sus colegas, que no dejaban de sincerar sus
reticencias respecto a algunos comportamientos algo cándidos del
protagonista, el director de origen italiano vierte su inconfundible estilo
para tejer una historia que rezuma honestidad y coherencia por los cuatro
costados.
Como no podría ser de otro modo, y así lo reconoce Capra en su biografía,
la interpretación de Longfellow Deeds no podía recaer en otro actor que no
fuera Gary Cooper, encarnación de todos los valores que transmite "El
secreto de vivir".
Jean Arthur, poco reconocida hasta el momento a pesar de sus numerosos
trabajos, contaría con el apoyo de Capra desde entonces y, a partir de su
memorable contribución en esta cinta, sería valorada en su justa medida.
En "El secreto de vivir" se puede encontrar drama, un par de secuencias
musicales, romanticismo y, cómo no, comedia de altura en la que se
aprecia el buen hacer de Lionel Stander en su papel de Cornelius Cobb.
Acercarse al universo capriano obliga a soltar siempre todo el lastre de
prejuicios, apariencias y despersonalización que se adquiere por contagio,
para afrontar una fábula que, precisamente, por esa carga pudiera
parecernos ingenua pero que de ninguna manera lo es.
Alberto Alcázar
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