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El autor de “Desayuno en Tyffanys” (llevada al cine por Blake Edwards) y la influyente “A sangre fría” (versionada en la gran pantalla por Richard Brooks) no podía tener mejor encarnación que la de Philip Seymour Hoffman en este título biográfico que indaga en las complejidades emocionales del excéntrico y narcisista escritor y periodista.
Es en la etapa de la creación del segundo libro mentado en la cual se centra esta pieza cinematográfica, muestrario básico de un asunto criminal acontecido en una localidad rural de Kansas que llevó a Capote a crear la novela-documento, la dramatización de un hecho de no-ficción que sería esencial para la literatura y para el periodismo.
La implicación del autor de Nueva Orleáns en el caso y la ligazón con sus protagonistas son claves empleadas para realizar un aceptable estudio psicológico de personaje, con la manipulación emocional, el narcisimo, la ambición y el egocentrismo en primer plano. |  |
Sin embargo, la seducción posible ante tal importante figura de las letras estadounidenses no está a la altura de la interpretación de su protagonista y no deja de poseer la reiteración de altos y bajos en el miramiento hollywoodiense de grandes nombres llevados a la gran pantalla con deja vu en la humanización y el tratamiento íntimo (y en ocasiones manipulador) de situaciones dramáticas, y tibieza y esquematismo en el reflejo mental del autor y su relación social y emocional (en especial con Perry Smith).
Es destacable, además de la actuación de Hoffman, la dirección artística que recoge de manera idónea el período y escenario, la raíz literaria que oferta calado al texto, y la austeridad y evocativa narrativa de Benneth Miller, ausente en casi todo el metraje de manierismos (que sí oferta Hoffman en su actuación).
Resulta lastimosa la falta de pulso narrativo en algunos tramos, la superficialidad en el tratamiento a muchos aspectos vitales del personaje (quien tuvo tiempo para acordarse en su epitafio de Santa Teresa y su: “Se derraman más lágrimas por las plegarias atendidas que por las no atendidas”) así como la trivial utilización de varios secundarios, como por ejemplo el brillante Chris Cooper. No así Clifton Collins Jr., quien realiza una fenomenal interpretación como Perry Smith.
En el reparto también encontramos a Catherine Keener encarnando a Harper Lee, íntima amiga de Capote y autora de “Matar un ruiseñor”, novela antiracista y de iniciación llevada a la pantalla por Robert Mulligan.
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Philip Seymour Hoffman
Catherine Keener
Chris Cooper

Un trabajo que contó con cinco nominaciones a los premios Oscar y que
consiguió satisfacer a crítica y público unánimemente. No en vano, "Truman
Capote" es cautivadora.
¿El secreto de su éxito? Una esmerada dirección y una interpretación
memorable: la del actor protagonista.
POLÉMICA Y GENIALIDAD: Dos términos intrínsecamente unidos,
eternamente inseparables.
Truman Capote, el escritor estadounidense considerado por muchos como
uno de los Grandes de las Letras, no solo legó a la Humanidad su Obra,
cuya lectura siempre es deleitante, -- y es que en él lo increíble no es lo
que contaba, lo sublime es cómo lo hacía--, sino también una de las
personalidades más fascinantes del siglo XX. Un claro ejemplo del
personaje que supera y sobrevive al ser de carne y hueso.
Entre las muchas genialidades con las que nos obsequió, se encuentran
las famosas cartas que, desde diversos puntos del planeta, dirigió a sus
amigos, y en las que calificaba a Marilyn como "una criatura pura y
angelical"; a Montgomery como "un amigo especial"; o al mismísimo T.
Williams (enemigo a ratos), como "un columnista carente de dignidad".
El escritor, que no dudó en definir el guión de la aclamada "De aquí a la
eternidad", como "la misma caca de vaca de siempre"; que permaneció
impasible ante el éxito profesional de su mejor amiga, autora de "Matar a un
ruiseñor"; y que sostuvo hasta el fin de sus días que "Audrey era
perfecta, pero inadecuada para Desayunar con Diamantes", fue, a lo largo
de su vida, el alma de las estrafalarias fiestas del mundo Holliwodiense, y
el adalid de los círculos literarios de su época. |  |
Pero.... ¿Quién fue Truman Capote en realidad?
Según se desprende de la historia contada por Bennett Miller: o un egoísta
indolente, o una persona dotada de una extrema sensibilidad, sólo
superada por su mitomanía,
["Nadie ha habido en este mundo como yo, y nadie habrá cuando yo me
haya ido"]. Escribió poco antes de su muerte, ocurrida en 1.984.
o ambas cosas. La cara y la cruz de una personalidad perfectamente
captada y mostrada por el director de la cinta, quien no dejará de lanzar
todo tipo de preguntas indirectas al espectador.
¿Qué motivos impulsaron al escritor a permanecer al lado de dos asesinos
confesos, y a conseguirles una apelación federal?
¿Su don de empatía con uno de ellos?
¿Su extrema sensibilidad y debilidad por las causas perdidas?
¿La gran humanidad de la que pudo hacer gala a lo largo de su vida?
¿El egoísmo más absoluto, alimentado por el afán de crear un nuevo género
literario?
Tanto los defensores como los detractores del autor de "A Sangre Fría",
encontrarán en esta película argumentos irrefutables para sostener sus
teorías; y es que la genialidad y la polémica, --ésos términos eternamente
inseparables que rodearon la Obra y la Vida del Famoso Literato--, se dan
cita en "Truman Capote", una película especialmente diseñada para
satisfacer a los más exigentes.
Marta Soria
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