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Quinta entrega de la exitosa saga del conocido agente británico al servicio de su Majestad, personaje mítico del cine de espionaje creado por Ian Fleming que en esta ocasión y basándose en la novela del mismo título que el escritor empezo a escribir en 1962 durante una estancia de reposo en Japón tras sufrir un ataque al corazón ( posteriormente publicada en 1964 con gran éxito de ventas), James Bond se enfrenta cara a cara con la siniestra organización criminal SPECTRA y contra uno de más temibles de toda la galeria de los villanos de Bond, Ernest Stavro Blofeld, papel que en un principio estaba destinado a ser interpretado por el actor checo Jan Werich y que finalmente lo hizo magistralmente el británico Donald Pleasence, cuya presencia y desfigurada caracterización facial le convirtió en un icono que hizo historia dentro del género.
En esta producción, cuyo rodaje se inició el 4 de Julio de 1966, se advierte las características habituales en las anteriores películas de James Bond: mujeres hermosas y exóticas, impresionantes exteriores, armas y artílugios de alta tecnología, villanos megalomanos con espectaculares guaridas fortificadas tecnificadas con escenas de acción y efectos especiales.
Lo que sin duda es muy cierto y seguramente seguidores de la saga estén muy de acuerdo con esta afirmación, es que Sean Connery ha sido y siempre será el actor que mejor ha encarnado al popular agente secreto y no sólo por el hecho de que fuera el primero.
En aquellos momentos se encontraba en su mejor momento y cansado de encarnar a 007, seguramente porque no estaba conforme con el rumbo que iba tomando a su personaje, hecho que le llevó a mantener ciertas discrepancias con los productores de la saga, no llegando a ningún acuerdo para renovar el contrato. No obastante, esta no sería su última aparición como Bond, ya que sus fans todavía pudieron disfrutar de su presencia en dos ocasiones más.
Destacar la extraordinaria contribución del disenador de producción Ken Adam en la elaboración del impresionante y gigantesco decorado de la base de lanzamiento de cohetes en el interior de un volcán costruido en los estudios Pinewood y que fue en sus propias palabras todo un desafío con un coste añadido de un millón de dólares para su construcción, la enorme cantidad de focos que se emplearon para iluminarlo por parte del fotógrafo Freddie Young y los más de 100 especialistas para la espectacular secuencia del asalto por parte de un ejército de ninjas, sin duda lo mejor del film.
Tampoco se puede olvidar la labor en el guión por parte del escritor de cuentos Roald Dahl y las secuencias de acción tanto aéreas como terrestres por parte de Bob Simmons y Johnny Jordan, quienes ayudan con su trabajo a configurar uno de los mejores títulos de la serie dedicada al célebre espía británico. Rostov
La ultima de las apariciones consecutivas de Sean Connery, quien anunció su
"retiro" de la serie en la preproducción de esta cinta. Connery quería, en
sus propias palabras, encontrar roles más complejos y evitar que lo
encasillaran como el espía Británico, algo imposible de evadir. Aun así,
consigue brindar otra buena actuación, esta vez iniciando la cinta con una
misteriosa escena en la que asistimos a la muerte del agente 007 y luego a
su funeral en alta mar.
SPECTRE regresa por tercera vez, iniciando otro plan criminal de escala
global, y en esta ocasión, el sombrío Ernst Stavro Blofeld nos revelará por
fin su siniestro rostro, en medio de una reticente conversación con James
Bond, salida de la pluma de Roald Dahl, el famoso autor de cuentos
infantiles, quien en esta ocasión adaptó libremente la novela de Fleming,
tan libremente, que lo único que comparte con la obra literaria son los
nombres de algunos personajes, como el simpático jefe del servicio secreto
nipón Tiger Tanaka, o la bella aldeana Kissy Suzuki, nombre que jamás
escucharemos durante la cinta, solo se verá en los créditos finales.
John Barry regresa para componer una magnifica banda sonora, repleta de
sonidos folclóricos japoneses, y la dulce voz de Nancy Sinatra entona uno de
los temas principales más sutiles de la serie, adornado por los volcanes en
erupción y damas orientales en los títulos de Maurice Binder.
Lewis Gilbert dirige su primer película Bond, enfocándose en un tono más
épico a las anteriores cintas, debido a que este se suponía seria el epilogo
de la serie, en el que se cerrarían los cabos sueltos. Gilbert contó además
con la ayuda de la exquisita fotografía de Freddie Young, los decorados de
Ken Adam, los efectos visuales de John Stears y el siempre confiable montaje
de Peter Hunt, en este caso también en tareas de dirección de segunda
unidad.
Los momentos memorables están a la orden del día, como el secuestro de los
astronautas en su cápsula espacial, las muertes de Mr. Henderson y la agente
Aki, la pelea cuerpo a cuerpo en el edificio de las empresas Osato, Bond
escapando de los furiosos pescadores locales, las indicaciones de Q y el
posterior vuelo del diminuto helicóptero Little Nellie, el ya mencionado
deceso del espía occidental, las ejecuciones a los ineficientes miembros de
SPECTRE, y el grandioso ataque ninja a la fortaleza de la organización
criminal, coreografiado por el gran Bob Simmons, el usual coordinador de
dobles de la serie, para el que Ken Adam construyó, curiosamente con el
mismo presupuesto de Dr. No, el enorme set del volcán base de operaciones
donde concluye esta gran cinta de aventuras, bajo una ráfaga de balas, fuego
y cientos de muertos, de ambos bandos, y James Bond en duelo frente a su
eterno Némesis. Pierluigi Puccini
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Sean Connery
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