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VIVE Y DEJA MORIR (1973)
Dirección: Guy Hamilton.
Intérpretes: Roger Moore, Yaphet Kotto, Jane Seymour, Clifton James.

   
Tres agentes británicos han sido asesinados en New York, New Orleáns y una
isla del caribe. James Bond (Roger Moore) es enviado a investigar la causa de sus muertes.
En el transcurso de la investigación, el 007 se convertirá en el blanco de
una banda de narcotraficantes de Harlem, liderada por el misterioso Mr. Big (Yaphet Kotto),
quien al parecer sostiene relaciones comerciales con Kananga, el gobernante
de una pequeña isla caribeña llamada San Monique, un hombre que posee a una
bella joven virgen con aparentes poderes psíquicos, a la que usa con el fin
de conocer su futuro y el de sus enemigos. |
Magnífica cinta Bond, regresando a campos más verosímiles luego de la
fantástica cinta anterior, y encontrando esta vez al actor que comparte el
trono al mejor James Bond junto a Sean Connery, el carismático londinense
Roger Moore, quien no tuvo una presentación rimbombante como sus
predecesores, pero se adueño del papel en el instante en que comparte su
cama con una hermosa agente italiana. El enfoque de Moore en el papel es
relativamente distinto al de los anteriores actores que encarnaron al espía
británico, su actuación consiste en "suavizar" el semblante de seriedad
propio de la creación de Ian Fleming, y de resaltar la ironía, el humor
malsano, y distintos rasgos de severidad escasamente apreciados en las
anteriores entregas de la serie, como en aquella escena en que las cartas
del tarot consiguen que una bien dotada y reacia damisela ceda por fin a la
insistencia del libidinoso 007. |  |
Guy Hamilton regresó a la dirección de su tercer filme, dotando de mayor
relevancia a la historia central que al hecho de presentar a un nuevo actor
para el papel de James Bond, quien, por primera vez en la serie, no
aparecerá sino hasta después de los títulos principales de Maurice Binder y
del enormemente exitoso tema interpretado por Paul McCartney and Wings.
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Esta vez el guión estuvo a cargo de Tom Mankiewicz, desechando la anticuada
trama de tintes racistas y contrabando de monedas de oro en Jamaica, por el
interesante villano de color, Kananga, gobernante de una isla ficticia, y
sus enigmáticos y memorables secuaces Whisper, Tee Hee, el Barón Samedi, y
la hermosa sacerdotisa Solitaire.
Syd Cain vuelve al diseño artístico, con una obvia estética setentera,
influenciada por el boom del blaxplotation; y con la ausencia de John Barry,
el ex productor de los Beatles, George Martin, compone una ecléctica
partitura, repleta de ritmos pop y funk. |
Un clásico que celebra la nueva dirección que tomará la serie, con
placentero humor y acción a raudales, como las persecuciones en bote (con
record mundial de distancia en salto), aeroplano y autobús, los ritos del
vudú, las escenas en Harlem, la lucha cuerpo a cuerpo en el tren, y los
apuros de Bond por esconderle a M y a Moneypenny, los indicios de un affair.
Genial. Pierluigi Puccini
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